jueves, 19 de octubre de 2023

El Cerebro Emocional.

 

El Cerebro Emocional.

“Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”. Santiago Ramón y Cajal

El modelo social-emocional de Bar-On La estructura de este modelo está conformada por destrezas personales, sociales y emocionales. El modelo de Bar-On como se ha comentado en el tema anterior se estructura en cinco componentes: la percepción de uno mismo, la expresión de uno mismo, el componente interpersonal, la toma de decisiones y el manejo del estrés. De estos cinco componentes iniciales se derivan 15 factores que son descritos a continuación. Estos factores son divididos por el autor en capacidades básicas (aspectos esenciales de la inteligencia emocional) y capacidades facilitadoras.

1.       La autopercepción está constituida por:

·         La autorrealización: este factor se define como la capacidad para establecer metas personales y el impulso para alcanzarlas a fin de desarrollar el potencial interno. Esforzarse por actualizar el propio potencial implica desarrollar actividades significativas y agradables que conduzcan a una vida significativa, rica y plena. La autorrealización es un proceso continuo de esfuerzo hacia el máximo desarrollo de las competencias, habilidades y talentos. Se asocia con la persistencia de tratar de mejorar. Además, cuando se despierta la emoción hacia los intereses personales se produce un proceso de energetización y movilización que se retroalimenta, lo que es auto motivante y permite el disfrute en plenitud.

·         El autoconcepto: este factor se define como la capacidad para mirar hacia adentro y percibir, comprender y aceptar con precisión a uno mismo, lo que conduce al auto-respeto. Respetarse a uno mismo es, esencialmente, la capacidad de apreciar la manera de ser de uno mismo, con lo bueno y lo malo que se posee. La autoaceptación es, por lo tanto, la capacidad de aceptar las cualidades positivas, negativas, fortalezas y debilidades, así como las limitaciones. Este aspecto de la inteligencia socioemocional está directamente relacionado con la autoconciencia. Afecta a los sentimientos de autoestima, de seguridad, de fortaleza interior, de autoconfianza y de autodependencia saludable.

·         La autoconciencia emocional: se define como la capacidad de ser consciente e identificar las propias emociones, así como de poder distinguirlas y comprender por qué uno se siente de la manera en que lo hace. Este es probablemente el componente más importante de la inteligencia socio-emocional y se asocia de manera integral con otros factores importantes, como la capacidad de comprender con precisión cómo se sienten los demás, expresar los propios sentimientos y gestionar las emociones de manera efectiva.


2.       La expresión de uno mismo se conforma por:

·         La expresión emocional: hace referencia a la capacidad para poder mostrar y expresar los propios sentimientos, pensamientos y emociones de forma apropiada a cada situación. Es por ello que abarca la capacidad de gestión de las propias emociones.

·         La asertividad o expresión emocional del yo es la capacidad para expresar de manera efectiva y constructiva los propios sentimientos, creencias, pensamientos y a uno mismo en general, así como la capacidad de defender los derechos personales de una manera no destructiva. Se basa en la confianza en uno mismo, la franqueza y la audacia.

·         La asertividad potencia la decisión, ello la convierte en una característica necesaria cuando se requiere tomar decisiones con determinación y autoridad. Permite expresar el propio punto de vista sin crear perturbaciones, al tiempo que se interactúa con los demás.

·         La independencia: se define como la capacidad de ser autosuficiente y libre de la dependencia emocional de los demás, es decir, es la capacidad para ser autodirigido a nivel del pensamiento, de la planificación, de la toma de decisiones y de las propias acciones. Ello no impide la búsqueda y consideración de opiniones de otras personas antes de tomar decisiones. También hace referencia a la capacidad de funcionar de forma autónoma frente a la necesidad de protección y apoyo de los demás. Se basa en el propio grado de fortaleza interior, la confianza en uno mismo y se asocia a la sensación de que se tiene control sobre la propia vida y la capacidad para poder influir en las situaciones.

3.       El componente interpersonal está constituido por:

·         Las relaciones interpersonales: este factor se define como la capacidad de establecer y mantener relaciones mutuamente satisfactorias, es decir, interacciones sociales significativas que son potencialmente gratificantes y agradables. Existe una conexión entre la capacidad de ser consciente de las propias emociones y la capacidad de crear y mantener relaciones interpersonales. Se basa en la sensibilidad hacia los demás y conlleva la capacidad para dar y recibir calidez y afecto y transmitir intimidad cuando es apropiado. Esta capacidad depende también de la capacidad para comprender los sentimientos y las emociones dentro de las relaciones.

·         La empatía: es un importante factor definido como la capacidad de conocer y entender cómo se sienten los demás. Hace referencia a la capacidad de leer emocionalmente al otro. Se caracteriza por la muestra de interés, así como la preocupación por otras personas, a las que se es capaz de expresar calidez y afecto. Este factor se conoce como conciencia social, requiere de la confianza, la responsabilidad y la lealtad. Implica poner los intereses de los demás por delante de uno mismo cuando es necesario.

·         La responsabilidad social o competencia moral es la capacidad para identificarse con diferentes grupos sociales: los amigos, el trabajo, la comunidad, etc. y cooperar de manera constructiva. Se asocia a la capacidad para hacer cosas para y con los demás, manteniendo un conjunto de principios, reglas y normas sociales comunes para el grupo. Implica tener la sensibilidad interpersonal que permite aceptar a los demás y usar los talentos para el bien colectivo.

La responsabilidad social está altamente relacionada con la empatía.

4.       La toma de decisiones está constituida por:

·         La resolución de problemas implica la capacidad para identificar y definir problemas, así como para generar e implementar soluciones potencialmente efectivas. Requiere de una serie de fases:

I. Detectar el problema y sentir la confianza y motivación para enfrentarlo.

II. Definir y formular el problema lo más claramente posible, recopilando la información relevante.

III. Buscar tantas soluciones como sea posible.

IV.  Tras sopesar los pros y los contras de cada posible solución, implementar una y elegir la mejor manera para ello.

·         La contrastación de la realidad o conciencia situacional es la capacidad para evaluar de forma precisa y realista la situación inmediata. Implica la confirmación objetiva de los sentimientos, las percepciones y los pensamientos, así como ser consciente del entorno para clarificar las posibles diferencias entre las percepciones internas y lo que realmente existe en el mundo exterior.

·         El control del impulso es la capacidad para resistir o retrasar una tentación de actuar. Integra la capacidad de aceptar los impulsos agresivos, así como la gestión del comportamiento hostil y potencialmente irresponsable. Es la capacidad de mantener la compostura y manejar eficazmente las emociones de uno en situaciones difíciles y exigentes. En esencia, el control de los impulsos es que las emociones funcionen a favor de uno mismo y no en contra. Está estrechamente relacionado con la comprensión de las emociones, puesto que es la comprensión la que permite la autogestión.

5.       El manejo del estrés está constituido por:

·         La flexibilidad: entendida como la capacidad general para adaptar los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento a circunstancias dinámicas, impredecibles e inusuales. Requiere de agilidad y capacidad de reacción al cambio sin rigidez e implica el cambiar de opinión cuando se evidencia que se está equivocado. Facilita los nuevos inicios y los ajustes en general.

·         La tolerancia al estrés es la capacidad para manejar las emociones de manera efectiva y constructiva, lidiando con los eventos adversos y las situaciones estresantes sin abrumarse, de forma activa y positiva. Implica elegir la acción para gestionar la situación, llevarla a cabo con una disposición optimista y tener la sensación de que realmente se puede gestionar o modificar aquella situación. Se asocia con la capacidad de estar relajado y de enfrentar las dificultades desde la calma.

·         El optimismo hace referencia a la capacidad de mantener una actitud positiva y esperanzada hacia la vida, incluso frente a la adversidad. Juega un papel importante en la automotivación y resulta clave para hacer frente al estrés y alcanzar los objetivos personales. Requiere del sentimiento de seguridad en uno mismo.

El modelo de competencias de Goleman.

Para Goleman la inteligencia emocional está conformada por cinco componentes presentadas en el tema anterior. De los cinco componentes se derivan 25 competencias o aptitudes, cada una de las cuales es sensible de ser desarrollada para lograr un desempeño superior y que son:

1.       Conocer las propias emociones. De este componente se derivan tres competencias emocionales:

·         La conciencia emocional es la capacidad para reconocer las emociones y sus efectos. Sirve de guía ante las decisiones a tomar y las acciones a emprender. Cuando se ajusta con los valores personales la vivencia emocional es armónica. Para conseguir esta conciencia es necesario destinar momentos a la pausa y atender a las sensaciones internas.

·         La valoración adecuada de uno mismo: hace referencia al conocimiento de los propios recursos, capacidades y límites, para saber hasta dónde se puede llegar, cuándo se debe mejorar y cuándo pedir ayuda

·         La confianza en uno mismo implica el tener la sensación clara de que se es una persona valiosa. Esta confianza no alude tanto a las capacidades, sino a lo que se cree que se puede hacer con ellas. Ayuda a desprender el propio carisma e incluso, inspirar a los demás. Esta confianza interna es la que ayuda a sacar lo mejor de uno mismo en situaciones adversas.

2.       Manejar las emociones se constituye por cinco competencias emocionales que son:

·         El autocontrol es la capacidad para gestionar la vivencia emocional interna de uno mismo. Se caracteriza también por saber mantener la calma en situaciones adversas, así como para aproximarse y calmar a personas que se encuentran alteradas. La práctica regular de técnicas de relajación permite potenciar esta competencia.

·         La confiabilidad e integridad: esta capacidad permite expresarse de forma abierta y sincera, siendo coherente con los valores personales, las intenciones y los sentimientos y la puesta en práctica que se hace de ellos en la realidad.

·         La adaptabilidad: hace referencia a la capacidad para actuar de forma flexible, ajustándose a la nueva información, reaccionando de forma proporcionada y cediendo si es necesario.

·         La innovación: hace alusión a la capacidad para identificar cuestiones clave y simplificar problemas que parecen complicados, debido a un rango de visión amplio que permite conectar con inspiraciones y llevar a cabo las acciones para materializar en un acto creativo. Requiere de confianza, iniciativa, perseverancia y capacidad de persuasión.

3.       Motivarse a uno mismo está conformado por cuatro competencias fundamentales:

El logro es la capacidad para saber fijarse retos realistas para uno mismo y establecer de forma rutinaria la progresión de estos en aras de conseguirlos e incluso, maximizar los logros.

El compromiso consiste en saber sintonizar los objetivos personales con las metas del colectivo al que se pertenece, generando un vínculo emocional que lleva a buscar las metas comunes de forma sinérgica.

La iniciativa parte de la sensación interna de que la voluntad personal puede contribuir al futuro, lo que impulsa a asumir riesgos y buscar oportunidades. Se actúa antes de que las circunstancias lo requieran.

El optimismo es la capacidad de tomar distancia en las adversidades, ver la naturaleza del problema, las causas y definir lo que uno mismo puede cambiar. Implica el conocimiento de los pasos a tomar para lograr un determinado objetivo y disponer de la energía necesaria para ello.

4.       Reconocer las emociones de los demás. Las competencias que dependen de este componente son cinco:

·         La comprensión de los demás. Consiste en poner atención real al otro, para percibir sus sentimientos, asegurarse de haberle comprendido, valorar sus puntos de vista y así estar en condiciones de ofrecer ayuda (si es necesario). Es por ello que la escucha activa es clave.

·         El desarrollo de los demás: hace referencia a mostrar un interés verdadero por el otro y así despertar su propia confianza. Abarca también el proporcionar un feedback adecuado, junto con una expectativa positiva de las posibilidades de mejora.

·         La orientación hacia el servicio: consiste en la empatía real y sincera que permite comprender al otro y sintonizar con sus necesidades.

·         El aprovechamiento de la diversidad se basa en aprovechar la diferencia, puesto que es esta lo que aporta realmente perspectivas innovadoras. La conciencia política es la capacidad de darse cuenta de las corrientes emocionales y de las relaciones de poder subyacentes en un grupo. Es imprescindible comprender las estructuras informales y los centros de poder implícitos existentes.

5.       Establecer relaciones se fundamenta en varias competencias:

La influencia es la capacidad de despertar determinadas emociones en los demás y movilizarlos hacia alguna acción concreta. Requiere de la capacidad para establecer vínculos emocionales con los demás.

La comunicación. Para que esta se dé es imprescindible que exista la capacidad de escucha, así como la capacidad para adoptar una actitud serena y sosegada, independientemente del estado anímico en el que uno se encuentre. El autocontrol resulta relevante para esta competencia.

La gestión de los conflictos: hace referencia a la capacidad para comprender que en un proceso de negociación existe un problema mutuo y se trata de cooperar. La adecuada comprensión del otro adquiere un papel central.

El liderazgo exige la habilidad para conectar a nivel emocional con los grupos, al tiempo que se es capaz de tomar las decisiones pertinentes de forma asertiva. Implica despertar la capacidad imaginativa y motivacional del grupo para avanzar en los proyectos conjuntos.

La catalización del cambio hace alusión a la capacidad para reconocer el valor de las propuestas e ideas novedosas, ofreciendo la confianza que permita implementar el proceso de transformación. Requiere acoger las emociones y potenciar la sensación de valía de cada persona.

El establecer vínculos se refiere a la habilidad para crear una red de cooperación y de relaciones provechosas entre las personas del equipo.

La colaboración y la cooperación son la clave para que los equipos permanezcan unidos. Es vital poner atención en cuidar y potenciar el establecimiento vínculos emocionales saludables.

Las capacidades de equipo hacen referencia a la construcción de una visión movilizadora, haciendo que se compartan los objetivos y la dirección del trabajo a emprender, partiendo de una dinámica de consenso.

Tras su versión inicial Goleman ha ido publicando variadas actualizaciones que modifican tanto los componentes y como las competencias que derivan de estos.

La madurez emocional y cerebral.

En el proceso de conformación personal a parte de tener presente las grandes posibilidades de crecimiento y mejora a partir del desarrollo de las diferentes competencias emocionales, como las que exponen Bar-On y Goleman, hay que tener presente otro factor:  la madurez.

La madurez se puede abordar desde diversas perspectivas, aquí se centra en dos dimensione

concretas: la madurez emocional y la madurez cerebral.

 La madurez emocional es un complejo entramado puesto que está conformado por múltiples aspectos interrelacionados como: el equilibrio, la sabiduría, la responsabilidad, el sentido de propósito, la conciencia de profundidad y el autocontrol. Aunque están en uno mismo de forma potencial desde el nacimiento, no emergen de forma automática, es necesario, al igual que las competencias emocionales, desarrollarlos.

Así mismo, este proceso de desarrollo de la madurez emocional viene condicionado por la madurez cerebral, puesto que existen momentos donde las estructuras cerebrales no están lo suficientemente maduras para esperar determinadas conductas.

Hoy se sabe gracias a las propuestas de muchos neurocientíficos, como Blakemore y Frith y Mora que el cerebro continúa desarrollándose después de la infancia y la pubertad y que su madurez se alcanza cuando se superan los 30 años, e incluso no alcanza su pleno desarrollo hasta los 40.

Además, existen periodos que se pueden considerar críticos donde se producen podas neuronales para que el cerebro sea más eficaz. Estos procesos de poda requieren de un periodo de tránsito donde se produce un recableado cerebral que es necesario vivir para evolucionar. Una primera poda neuronal sucede en los primeros años de vida, puesto que se nace con muchas neuronas y es necesario un proceso de afinación que ofrezca un cerebro más funcional.

Una segunda poda ocurre durante la primera infancia, luego se reestructura al final de la adolescencia y tras esto no se detiene, sino que sigue cambiando. Los cerebros de los adolescentes tienen mayor cantidad de materia gris, pero su eficiencia es más baja, es por ello que son menos maduros que los cerebros adultos.

Un claro ejemplo de esta diferencia se ve en relación al funcionamiento de la corteza prefrontal que es la sede de las funciones ejecutivas, es decir, la responsable de la planificación, la atención, el autocontrol y la toma de decisiones. Esta zona, además, juega un papel clave en el comportamiento social, la empatía y la interacción con los demás. La maduración de esta zona requiere de un proceso neuronal lento que lleva de la niñez y a la adultez.

También es necesario comentar que a día de hoy se están confundiendo la falta de madurez de la corteza prefrontal, con el desarrollo de enfermedades mentales como el déficit de atención o de hiperactividad, por ejemplo. Esto se debe a que para que el cerebro madure es necesario que se frustre. Esta frustración es la que permite que se creen la redes y conexiones neuronales que llevan al cerebro maduro. Las consignas que guían este proceso de maduración son marcar unos límites claros y dejar un amplio margen de experimentación dentro de estos.

Mora llega a comentar que estos nuevos conocimientos neurocientíficos en relación a la madurez cerebral deberían de tenerse presentes en amplios ámbitos socioculturales. Uno de ellos es el campo de la justicia.

En ocasiones la falta de madurez de la corteza prefrontal puede ser la que haya llevado a tomar una decisión poco apropiada. Quizá este es un aspecto a considerar en todo el proceso judicial global.

Se puede concluir que la madurez emocional es un proceso continuo y gradual, que viene determinado por la madurez cerebral, por un lado y por las experiencias vitales, la inteligencia, la manera en que se ha sido educado, etc. por otro. Todos estos factores hacen que exista una gran variabilidad en el nivel de madurez de las diferentes personas. Una persona madura emocionalmente es estable, tolera la frustración, acepta la responsabilidad ante sus propios actos y tiene la amplitud mental para escuchar reflexivamente a los otros.


Dr. Orlando Cortez. 

Octubre 2023.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Enfermedad de Parkinson y Digestión.

 

Hablar de la enfermedad de Parkinson (EP) en nuestro medio no es algo tan común, sin embargo, es más frecuente de lo que crees, en el 2019 el MINSA (Ministerio de Salud de Nicaragua) reporto 729 personas con Parkinson en el censo de crónicos y sistema de atención ambulatoria.

Datos de la OMS reportan que, a nivel mundial, la discapacidad y las defunciones debidas a la enfermedad de Parkinson están aumentando más rápidamente que las de cualquier otro trastorno neurológico. 

La prevalencia de la enfermedad de Parkinson se ha duplicado en los últimos 25 años. Las estimaciones mundiales en 2019 mostraban una cifra superior a 8,5 millones de personas con esta enfermedad. Las estimaciones actuales parecen indicar que, en 2019, la enfermedad de Parkinson provocó 5,8 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad, lo que representa un aumento del 81% desde el año 2000, y causó 329 000 fallecimientos, lo que equivale a un aumento de más del 100% desde el año 2000.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico que afecta principalmente el sistema nervioso central, pero también puede tener un impacto significativo en el sistema digestivo. Esto se debe a que el sistema nervioso autónomo, que controla funciones corporales involuntarias como la digestión, también se ve afectado por la enfermedad.



A continuación, te explico cómo la enfermedad de Parkinson puede influir en el sistema digestivo.

Disfunción del sistema nervioso autónomo: La enfermedad de Parkinson implica la pérdida gradual de células nerviosas productoras de dopamina en el cerebro. Estas células nerviosas también tienen un papel en el sistema nervioso autónomo, que regula funciones como la contracción de los músculos intestinales, la secreción de ácido gástrico y la movilidad del tracto gastrointestinal. Cuando estas células se ven afectadas, puede provocar una disfunción en el sistema nervioso autónomo, lo que afecta la digestión.

  1. Estreñimiento: Uno de los síntomas gastrointestinales más comunes en personas con enfermedad de Parkinson es el estreñimiento. La pérdida de la función normal del sistema nervioso autónomo puede ralentizar el movimiento de los alimentos a través del tracto digestivo, lo que hace que las heces sean más difíciles de eliminar. Además, la falta de actividad física debido a la rigidez muscular y la lentitud motora también contribuye al estreñimiento.
  2. Disfagia: Algunas personas con Parkinson pueden experimentar dificultad para tragar, conocida como disfagia. Esto se debe a la debilidad de los músculos involucrados en el proceso de deglución, lo que puede aumentar el riesgo de aspiración de alimentos o líquidos hacia los pulmones y, por lo tanto, aumentar el riesgo de neumonía.
  3. Problemas de absorción de nutrientes: La disminución de la movilidad del tracto gastrointestinal también puede afectar la absorción de nutrientes esenciales en el intestino delgado. Esto puede llevar a problemas nutricionales, como la deficiencia de ciertas vitaminas y minerales.


En un artículo recientemente publicado como Trastornos digestivos en pacientes con enfermedad de Parkinson, se aborda como esto puede presentarse y tratarse.

Destacan que Los trastornos de la motilidad son comunes en pacientes con Parkinson y, en algunos casos, pueden preceder a los síntomas motores de la enfermedad.


Los aspectos más relevantes del articulo son lo siguiente.

  • Los trastornos de la motilidad son comunes en pacientes con enfermedad de Parkinson (EP) y, en algunos casos, incluso pueden preceder a los síntomas motores de la enfermedad.
  • Varios tratamientos nuevos ahora están disponibles para el tratamiento de la gastroparesia, el estreñimiento crónico y el sobrecrecimiento del intestino delgado, todos los cuales son complicaciones gastrointestinales de la EP.
  • Se han usado laxantes de venta libre y son muy efectivos para el tratamiento del estreñimiento en la EP, sin embargo, queda por ver si los agentes más nuevos como los agonistas serotoninérgicos (agonistas 5-HT4) como la prucaloprida o los agonistas del receptor de guanilato ciclasa C como la linaclotida también pueden verse Ser una opción efectiva.
  • La domperidona sigue siendo el procinético más estudiado en pacientes con EP, lo que lleva a la mejora de los síntomas y a la aceleración del vaciado gástrico a pesar de su riesgo cardíaco potencial.
  • El síndrome de sobrecrecimiento del intestino delgado complica la EP al causar desnutrición y deficiencias vitamínicas y debe tratarse con antibióticos no absorbibles sistémicamente, como la rifaximina, que posiblemente incluya probióticos y soporte dietético.
  • Queda por ver si los objetivos dirigidos a cuerpos de Lewy o alfa-sinucleína encontrados en el tracto gastrointestinal serán beneficiosos.

La enfermedad de Parkinson (EP) afecta los nervios de todo el tracto gastrointestinal (GI) y puede provocar una disfunción gastrointestinal profunda (GI) que conduce a malos resultados para los pacientes. Los trastornos gastrointestinales comunes en pacientes con EP incluyen gastroparesia (GP), estreñimiento y síndrome de sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO). En particular, GP es difícil de tratar debido a las limitadas opciones disponibles y precauciones, contraindicaciones y efectos adversos asociados con los tratamientos aprobados. Además, algunos medicamentos de uso común pueden empeorar la EP preexistente.

Esta revisión se centrará en las opciones de tratamiento para GP y SIBO con agonistas de motilina, antagonistas del receptor de dopamina, agonistas de grelina, agonistas muscarínicos, agonistas del receptor 5-HT4, antibióticos, probióticos y formulación a base de hierbas como iberogast.

El estreñimiento ocurre en la mayoría de los pacientes con EP y, afortunadamente, ahora hay muchos tratamientos disponibles. Nuestra revisión se basa en documentos originales o revisiones seleccionadas de la búsqueda PUBMED y revisiones Cochrane.

El estreñimiento.

El estreñimiento se define como la dificultad para defecar o tener menos de tres evacuaciones por semana. Se asocia con esfuerzo, evacuación incompleta y heces duras. El consenso más reciente para el diagnóstico de estreñimiento se basa en los criterios ROMA III.

La prevalencia del estreñimiento en la EP varía del 52 al 65%. Según los datos de la Muestra del Departamento Nacional de Emergencias, las visitas a la sala de emergencias por estreñimiento han aumentado en un 41.5% en los EE. UU. entre 2006 y 2011. Estas visitas a la sala de emergencias se tradujeron en un costo de $ 1.6 mil millones en 2011.

Las tasas de estreñimiento son más altas en pacientes con EP que en la población general (odds ratio [OR] = 2.48; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1.49 - 4.11, p = 0,0005) [17]. En algunos pacientes con EP, el estreñimiento podría preceder al desarrollo del motor PD síntomas por hasta dos décadas.

Aunque el diagnóstico de estreñimiento es clínico, para descartar disfunción neuromusclular del recto o estreñimiento de tránsito lento, a menudo se realizan pruebas adicionales mediante el uso de manometría anorrectal, cápsula de motilidad inalámbrica o estudios de marcadores de Sitz utilizados como pruebas de tránsito colónico.

Los últimos dos métodos se han utilizado para documentar el estreñimiento de tránsito lento donde puede existir dismotilidad del colon, mientras que la manometría anorrectal se realiza en pacientes con una causa neurológica de estreñimiento, como en la EP o la defecación disinérgica, que también se observa a menudo en pacientes con EP.

Gastroparesia.

La gastroparesia (GP) es una afección gastrointestinal crónica que afecta el estómago y se define como un vaciado gástrico retrasado en ausencia de obstrucción mecánica. Los síntomas de GP incluyen náuseas, vómitos, saciedad temprana, plenitud, hinchazón y dolor abdominal superior. Las causas comunes de gastroparesia son idiopáticas, algunas de las cuales pueden deberse a una infección viral previa o infección bacteriana (llamada gastroparesia postinfecciosa o dispepsia), diabetes y cirugía posgástrica.

La prueba de diagnóstico estándar para descartar la disfunción motora gástrica en GP es la gammagrafía de vaciado gástrico. Una prueba anormal requiere que más del 10% del contenido de una comida radiomarcada se retenga en el estómago después de 4 h. Existen estudios de diagnóstico adicionales disponibles, como las pruebas de aliento, recientemente aprobadas por la FDA en los EE. UU., y el análisis de la cápsula de movilidad inalámbrica (Smartpill). Estos estudios se pueden realizar en el entorno ambulatorio y eliminar el riesgo exposición a la radiación.

 Se desconoce la prevalencia exacta de GP en pacientes con EP, pero se informa un retraso en el vaciado en 70 a 100% de los pacientes, aunque no todos los pacientes son sintomáticos. La propia EP representa el 7,5% de los casos de GP y es una causa común de esta disfunción en todas las enfermedades neurológicas.

La gastroparesia ha demostrado contribuir a las fluctuaciones en respuesta a la terapia con levadopa, utilizada para tratar la EP. Estas fluctuaciones pueden afectar la cantidad de concentraciones de levadopa biodisponibles que conducen a fluctuaciones en los síntomas motores o una respuesta inconsistente a los medicamentos. Por lo tanto, tratar el vaciado gástrico retrasado puede mejorar estas fluctuaciones y, por lo tanto, sus síntomas motores.

Sindrome de crecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO).

SIBO se asocia con un mayor número de bacterias en el intestino delgado. Con frecuencia, este crecimiento excesivo refleja las bacterias que se encuentran en el colon, que comúnmente se compone de bacterias anaerobias productoras de metano.

Como estándar actual, el SIBO se diagnostica mediante aspiración yeyunal endoscópica mediante la identificación de > 105 unidades formadoras de colonias / ml de organismos o pruebas de aliento con identificación de bacterias productoras de hidrógeno o metano.

Los síntomas asociados con SIBO incluyen no solo hinchazón, dolor abdominal, pérdida de peso, diarrea y ocasionalmente estreñimiento y distensión abdominal. La prevalencia exacta de SIBO en la población general es desconocida y difiere según la herramienta de diagnóstico utilizada.

Tratamiento del estreñimiento.

Se recomiendan con frecuencia modificaciones en el estilo de vida, como aumentar la ingesta de fibra, agua y actividad física. Estas modificaciones en el estilo de vida pueden ser beneficiosas en la población general, pero se desconoce si serán efectivas en pacientes con EP. Antes de seleccionar una opción de tratamiento, se deben evaluar y tratar las causas secundarias del estreñimiento.

Las causas secundarias más comunes del estreñimiento son la obstrucción mecánica, los trastornos endócrinos o metabólicos y los medicamentos como los narcóticos.

Existen múltiples enfoques para tratar el estreñimiento en la EP, incluidos los medicamentos de venta libre (OTC) y los medicamentos recetados, como bisacodyl, leche de magnesia, lactulosa y productos de sen. Aunque hay múltiples medicamentos disponibles para tratar el estreñimiento, nuestra revisión se centrará solo en las terapias que se han estudiado en pacientes con EP y estreñimiento.

Laxantes a granel

 Las opciones de primera línea para el tratamiento del estreñimiento en la población general son laxantes formadores de masa que están disponibles sin receta y contienen psyllium, policarbofilo, dextrina de trigo, metilcelulosa y fibra dietética soluble. Los suplementos de fibra funcionan aumentando la absorción de líquidos en el tracto gastrointestinal, lo que promueve el peristaltismo, aumenta el volumen de las heces, la suavidad y la presión intraluminal.

Laxantes osmóticos - PEG

El PEG laxante osmótico, también disponible como un producto OTC, conduce a la retención de agua en el colon, lo que aumenta la frecuencia de las heces. PEG se utiliza como agente de primera línea en el tratamiento del estreñimiento en la población general. PEG también se ha estudiado en pacientes con EP y estreñimiento.

Activador de canal de cloruro - lubiprostone

 Lubiprostone es un medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento del estreñimiento crónico y el síndrome del intestino irritable (SII). Activa los canales de cloruro en la luz intestinal y aumenta la secreción de líquido intestinal, lo que mejora la motilidad. También se ha demostrado que mejora los síntomas de distensión abdominal, estreñimiento, dolor y esfuerzo. Lubiprostone también se ha utilizado en pacientes con EP y estreñimiento.

Agonista del péptido del receptor de guanilato ciclasa c - linaclotida

La linaclotida es otro medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento del estreñimiento crónico y el SII con estreñimiento; sin embargo, no se ha estudiado en pacientes con EP. Este medicamento más nuevo promueve la generación de monofosfato de guanosina cíclico que secreta cloruro y bicarbonato en la luz intestinal, aumentando la secreción de líquido luminal y acelerando el tránsito intestinal.

En dos ECA doble ciego combinados que evaluaron 1276 pacientes, linaclotida 145 o 290 mcg / día administrados durante 12 semanas resultaron en deposiciones espontáneas (SBM) más completas por semana en comparación con placebo.

La diarrea fue el evento adverso más común observado con el uso de linaclotida en comparación con el placebo (14.2 - 16.0% con linaclotida versus 4.7% con placebo). Aunque la linaclotida no se ha probado en la EP, ha demostrado ser eficaz en el tratamiento del estreñimiento y puede usarse en la EP si otras opciones no han tenido éxito. Además, la linaclotida también inhibe directamente el dolor al actuar sobre las fibras C en el colon y puede resultar beneficioso en pacientes con dolor abdominal.

Agonistas del receptor de serotonina 5-HT4 - mosaprida y prucaloprida

El tracto gastrointestinal alberga el 95% de la serotonina del cuerpo y la activación de estos receptores estimula el reflejo peristáltico, mejora las secreciones intestinales y reduce la hipersensibilidad visceral, todo lo cual puede ayudar a tratar el estreñimiento.

Mosaprida y prucaloprida son ambos agonistas del receptor 5-HT4 utilizados para tratar el estreñimiento crónico; sin embargo, aún no están aprobados por la FDA. Mosapride está disponible en Asia y Sudamérica y la prucalopride está disponible en Canadá y Europa.

 IBAT: elobixibat

Elobixibat es un nuevo medicamento novedoso utilizado para tratar el estreñimiento que funciona como un modulador del transportador ileal de sodio / ácido biliar (IBAT). Es un IBAT de absorción mínima que inhibe parcialmente el transportador ileal de ácidos biliares, lo que conduce a una mayor secreción de fluidos y motilidad por un mayor suministro de ácido biliar al colon.

Tratamiento de gastroparesia.

En general, las opciones terapéuticas para GP son limitadas, y la falta de ensayos bien diseñados existentes también es evidente en la literatura sobre EP. En esta revisión, discutimos la evidencia actual que respalda el tratamiento de GP en la EP y cubriremos medicamentos aprobados por la FDA (solo uno), no aprobados, basados en prescripción, OTC y herbales que tratan el vaciado gástrico tardío en GP.

La identificación de GP es importante en la EP, ya que puede provocar fluctuaciones en los niveles de levodopa y un retraso en los picos de levodopa. El tratamiento adecuado de GP puede ayudar a abordar los retrasos en la aparición de medicamentos utilizados para tratar los síntomas motores de la EP]. Como no existen tratamientos estándar completamente seguros y efectivos para tratar la GP en la EP, se deben tener en cuenta las consideraciones específicas del paciente.

Además, se deben examinar los riesgos, muchos de los cuales son neurológicos y sus beneficios. La primera consideración de manejo en pacientes con GP incluye recomendaciones dietéticas que pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar las deficiencias nutricionales. Estos incluyen comer comidas pequeñas y frecuentes, una dieta baja en fibra y grasa con predominantemente líquidos y suplementos de proteínas.

Se debe considerar la identificación y corrección de deficiencias nutricionales, incluyendo zinc, hierro, selenio, ácido fólico, B12, vitamina C y vitaminas A, D, K y E. Para GP más severa, una dieta líquida, un tubo de alimentación yeyunal, electricidad gástrica estimulación, nutrición parenteral total u otros enfoques pueden ser necesarios.

Además de mejorar el retraso gástrico en la GP, el objetivo del manejo de la GP también incluye el control de los síntomas que pueden seguir o no a la mejora del vaciado gástrico. De estos síntomas, las náuseas y los vómitos son los más debilitantes y se pueden usar varios antieméticos para tratar estos síntomas en pacientes con EP.

Algunos antieméticos de uso común incluyen, entre otros, prometazina, clorpromazina, proclorperazina y metoclopramida. Este último medicamento puede precipitar el parkinsonismo agudo o empeorar la EP preexistente ya que es un antagonista del receptor de dopamina y atraviesa la barrera hematoencefálica y, por lo tanto, debe evitarse en pacientes con EP.

Bloqueadores dopaminérgicos periféricos: domperidona y metoclopramida.

El bloqueo de los receptores periféricos de dopamina presentes en el tracto gastrointestinal superior en última instancia mejora la motilidad y acelera el vaciado gástrico, aliviando las náuseas, los vómitos y la distensión abdominal causados por GP.

Los dos agentes más utilizados son la metoclopramida y la domperidona. Aunque la domperidona no está aprobada por la FDA y no está disponible en los Estados Unidos, está disponible como una receta en todo el mundo e incluso sin receta en muchos otros países.

Una diferencia importante entre domperidona y metoclopramida (el único medicamento aprobado por la FDA para uso en GP en los EE. UU.) es que la metoclopramida atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica y tiene actividad dopaminérgica central. Dado que la EP empeora al bloquear la dopamina del SNC, la metoclopramida está contraindicada en pacientes con EP.

Macrólidos: azitromicina y eritromicina.

La eritromicina y la azitromicina son antibióticos y agonistas de la motilina que aumentan las contracciones antrales gástricas y han demostrado mejorar el vaciado gástrico en pacientes con gastroparesia. La eritromicina es el procinético más potente disponible y la azitromicina mejora la motilidad gástrica y del intestino delgado.

 Aunque la evidencia actual apoya uso de ambos medicamentos como procinéticos, no están aprobados por la FDA para el tratamiento de GP. Además, la evidencia de su uso no se ha establecido en la EP. Existen diferencias entre la eritromicina y la azitromicina en la duración de la acción.

La vida media de la azitromicina es de 68 a 72 h y se administra una vez al día, mientras que la vida media de la eritromicina es de 2 h y debe administrarse 4 veces al día. La eritromicina inhibe el CYP450-3A4 que puede causar interacciones farmacológicas, mientras que la azitromicina no afecta a esta enzima, lo que resulta en menos interacciones farmacológicas. Además, la taquifilaxia se ha demostrado con eritromicina debido a la regulación negativa del receptor de motilina.

Existe controversia y creciente preocupación con el uso de azitromicina y eritromicina que conduce a arritmias cardíacas y muerte súbita cardíaca debido a los datos de estudios observacionales. Sin embargo, un metaanálisis reciente de ECA no mostró un mayor riesgo de mortalidad o eventos cardiovasculares asociados con azitromicina.

 Bloqueador H2 de histamina: nizatidina

Este bloqueador selectivo del receptor de histamina-2 inhibe la secreción de ácido gástrico y se cree que estimula la motilidad gástrica al inhibir de forma no competitiva la acetilcolinesterasa. Doi y sus colegas evaluaron 150 mg de nizatidina dos veces al día en un estudio abierto en 20 pacientes con EP administrados durante 3 meses y no encontraron diferencias significativas en el vaciado gástrico en comparación con el valor basal.

Realizaron un análisis secundario que reveló que la nizatidina acortó el tiempo de vaciado gástrico en los 9 pacientes con vaciado gástrico retardado en comparación con sus valores basales (p <0,05). Se notaron mejoras en los síntomas, aunque no se informó qué síntomas mejoraron.

Además, la nizatidina fue bien tolerada y no se notaron efectos secundarios. La nizatidina también ha demostrado mejorar el vaciamiento gástrico en pacientes con dispepsia funcional [68], un trastorno gastrointestinal superior similar al GP. La nizatidina es de venta libre y podría ser una opción segura para tratar la GP.

Agonistas de grelina: TZP-101, TZP-102 y RM-131

La grelina es un aminoácido que se une al receptor del secretagogo de la hormona del crecimiento. Se produce en la mucosa gástrica y ejerce sus efectos procinéticos a través de la aceleración del vaciado gástrico en la GP. Los agonistas del receptor de grelina oral, TZP-101, TZP-102 y RM-131 han sido estudiados en pacientes con gastroparesia diabética. TZP-101 y RM-131 mejoraron el tiempo de vaciado gástrico y TZP-101 y TZP-102 mejoraron las puntuaciones mejoradas del índice de síntomas cardinales de gastroparesia. Sin embargo, falta evidencia de su eficacia en la EP.

Agonistas del receptor de serotonina 5-HT4

Existen múltiples agonistas del receptor 5-HT4 además del mosaprida y la prucaloprida mencionados anteriormente en esta categoría, utilizados principalmente para el tratamiento del estreñimiento. Estos otros agentes son naropride, renzapride, celopride y velusetrag.

Estos medicamentos no se han estudiado en pacientes con GP de la EP, pero se cree que pueden ayudar a los pacientes con GP debido a la evidencia previa de otros agonistas del receptor 5-HT4 similares (cisaprida y tegaserod) utilizados para tratar la GP en la EP. La FDA eliminó estos medicamentos debido al riesgo de toxicidad cardíaca.

Combinación de extractos de hierbas - STW5 / iberogast

STW5 / Iberogast es una combinación fija de nueve extractos herbales hidroetanólicos no disponibles en los EE. UU. pero disponibles sin receta en otros países. Aunque tiene un mecanismo de acción desconocido, se cree que aumenta las secreciones gástricas e intestinales, mejora el tránsito gastrointestinal y el estreñimiento. 

Tratamiento del síndrome de sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO).

El tratamiento de SIBO generalmente implica corregir las causas secundarias y reducir el contenido bacteriano intestinal, así como la producción de gas. Además de los antibióticos tradicionalmente utilizados para tratar el SIBO, otras opciones bajo investigación son los probióticos como se discute a continuación.

El tratamiento de SIBO y GP puede mejorar los síntomas motores de la EP. Sin embargo, el tratamiento de SIBO es un desafío debido a la ausencia de ensayos clínicos bien diseñados en pacientes con o sin EP y SIBO. La falta de consenso sobre la definición exacta de SIBO y los criterios de diagnóstico específicos también complican su tratamiento.

Rifaximina

La rifaximina es un antibiótico de amplio espectro que cubre bacterias aerobias y anaerobias gram negativas y positivas; por lo tanto, es probable que sea efectivo en el tratamiento de SIBO.

Se une a la ARN polimerasa dependiente de ADN bacteriano que inhibe la síntesis de ARN bacteriano. Tiene bajas tasas de resistencia y se absorbe mal, con menos del 0,4% absorbido del tracto gastrointestinal después de la administración oral; por lo tanto, se asocia con efectos adversos mínimos.

Los ensayos clínicos controlados aleatorizados controlados con placebo de Fase III mostraron que un tratamiento de rifaximina de 2 semanas mostró alivio de los síntomas del SII, hinchazón, dolor abdominal y heces blandas / acuosas en pacientes con SII sin estreñimiento.

Además, la rifaximina es el único antibiótico aprobado por la FDA para el tratamiento del SII diarrea predominante y el antibiótico más estudiado para el tratamiento de SIBO. Desafortunadamente, es muy costoso en comparación con otros antibióticos y, a menudo, no está cubierto por terceros pagadores. El uso de rifaximina para el tratamiento de SIBO en pacientes con EP se desconoce en este momento.

Probióticos y prebióticos.

Los probióticos son bacterias y levaduras vivas que pueden ser beneficiosas para tratar el SIBO al repoblar el intestino delgado con flora normal e inhibir las bacterias anaerobias patógenas productoras de metano que causan síntomas de SIBO.

Se ha demostrado que los probióticos mejoran las respuestas sensoriales y la señalización en el epitelio intestinal, la nutrición y el sistema inmunitario al disminuir las respuestas inflamatorias a nivel de la mucosa y, por lo tanto, mejorar la motilidad. Por lo general, son bien tolerados con bajas tasas de efectos adversos. El uso de hebras de lactobacillus conduce específicamente a la mejora de los síntomas en pacientes con SIBO.

Conclusión

Los síntomas y la disfunción gastrointestinal son altamente prevalentes en la EP y pueden preceder a los síntomas motores, causando una morbilidad significativa y un deterioro de la calidad de vida del paciente.

Identificar y tratar el estreñimiento, GP y SIBO es crucial para el tratamiento de las deficiencias tanto motoras como no motoras de pacientes con EP.

El tratamiento de SIBO y GP puede mejorar los síntomas motores de la EP. Debido a la evidencia limitada en la EP, los médicos deben conocer el mecanismo de acción, los efectos secundarios, las advertencias, las precauciones y las contraindicaciones con las opciones de tratamiento disponibles actualmente.

Se necesitan estudios futuros para ampliar el tratamiento de los síntomas gastrointestinales en pacientes con EP. Es importante destacar que estos problemas digestivos pueden variar de persona a persona con enfermedad de Parkinson.  Algunos pueden experimentar síntomas gastrointestinales más graves que otros. 

El tratamiento puede incluir medicamentos para controlar los síntomas motores y la fisioterapia para mejorar la función muscular y la deglución. Además, se pueden hacer ajustes en la dieta y el estilo de vida para abordar los problemas digestivos, como aumentar la ingesta de fibra y líquidos para combatir el estreñimiento. Siempre es fundamental que las personas con Parkinson trabajen en estrecha colaboración con su médico para gestionar los síntomas digestivos de manera efectiva.

 Dr. Orlando Humberto Cortez Garcia. 

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