martes, 19 de marzo de 2024

Farmacovigilancia, ¿Qué debemos saber? ¿Cómo es el comportamiento y ciclo de vida de los procesos en la farmacología?

 

“La farmacovigilancia mas que una ciencia es la capacidad que tenemos los profesionales de la salud de ser responsables y capaces de tomar decisiones que no pongan en riesgo la salud de los pacientes”

La farmacovigilancia es el área de la salud encargada de la detección, evaluación, comprensión y prevención de los efectos adversos o cualquier otro problema relacionado con el uso de medicamentos y productos farmacéuticos.

Su objetivo principal es garantizar la seguridad y eficacia de los medicamentos una vez que están en el mercado y son utilizados por los pacientes.

  1. Detección de eventos adversos: Recopilación de información sobre posibles efectos secundarios o reacciones adversas a medicamentos reportadas por pacientes, profesionales de la salud u otros actores involucrados en el uso de medicamentos.
  2. Evaluación de la causalidad: Análisis de la relación entre el uso del medicamento y la aparición del evento adverso para determinar si existe una asociación causal.
  3. Comprensión de los riesgos: Estudio de la naturaleza, frecuencia, gravedad y factores de riesgo asociados con los efectos adversos para comprender mejor sus implicaciones en la seguridad del paciente.
  4. Prevención de riesgos: Desarrollo e implementación de estrategias para minimizar o prevenir la ocurrencia de efectos adversos, como la actualización de información en las etiquetas de los medicamentos, la emisión de alertas de seguridad, la educación a pacientes y profesionales de la salud, entre otros.
  5. Monitoreo continuo: Seguimiento constante de la seguridad y eficacia de los medicamentos a lo largo de su ciclo de vida en el mercado, incluyendo la recopilación y análisis de datos a largo plazo.

La farmacovigilancia juega un papel crucial en la protección de la salud pública al identificar riesgos potenciales asociados con los medicamentos y tomar medidas para mitigarlos, contribuyendo así a una práctica clínica más segura y efectiva.

Detección de eventos adversos.

La detección de eventos adversos es un proceso fundamental en el campo de la farmacovigilancia que se enfoca en identificar y recopilar información sobre posibles efectos secundarios o reacciones adversas relacionadas con el uso de medicamentos y productos farmacéuticos.

 Este proceso involucra la recolección de datos de diversas fuentes, como pacientes, profesionales de la salud, fabricantes de medicamentos, registros médicos y estudios clínicos, con el fin de detectar patrones y tendencias que puedan indicar la presencia de eventos adversos.

Algunas de las estrategias y métodos utilizados en la detección de eventos adversos más utilizados son los siguientes.

  1. Reportes espontáneos: Los pacientes y profesionales de la salud pueden reportar eventos adversos de forma voluntaria a las autoridades sanitarias o a los fabricantes de medicamentos. Estos reportes ayudan a identificar posibles problemas relacionados con la seguridad de los medicamentos.
  2. Sistemas de notificación electrónica: Se utilizan sistemas informáticos y bases de datos para recopilar y analizar grandes volúmenes de datos sobre eventos adversos reportados. Estos sistemas permiten identificar patrones y señales de alerta temprana sobre posibles problemas de seguridad.
  3. Estudios observacionales: Se llevan a cabo estudios epidemiológicos y observacionales para evaluar la incidencia de eventos adversos en poblaciones específicas que utilizan determinados medicamentos. Estos estudios pueden ayudar a identificar riesgos y factores de riesgo asociados con ciertos efectos adversos.
  4. Monitoreo de literatura científica: Se revisa de manera continua la literatura científica y médica para identificar nuevos hallazgos y evidencias sobre eventos adversos relacionados con medicamentos. Esto incluye la revisión de publicaciones en revistas médicas, informes de casos y estudios de farmacovigilancia.
  5. Redes de farmacovigilancia: Existen redes nacionales e internacionales de farmacovigilancia que colaboran en la detección y evaluación de eventos adversos a nivel global. Estas redes facilitan el intercambio de información y la identificación de tendencias a gran escala.

Es importante destacar que la detección de eventos adversos es un proceso continuo y dinámico que requiere la participación y colaboración de múltiples actores, incluyendo pacientes, profesionales de la salud, autoridades reguladoras y la industria farmacéutica, con el objetivo de garantizar la seguridad y calidad de los medicamentos utilizados en la práctica clínica.

Evaluación de la causalidad del medicamento.

La evaluación de la causalidad del medicamento es un proceso crítico dentro de la farmacovigilancia que busca determinar la relación entre la administración de un medicamento y la aparición de un evento adverso o reacción inesperada en un paciente.

Este proceso se realiza de manera sistemática y rigurosa, utilizando métodos y herramientas específicas para establecer si existe una asociación causal entre el uso del medicamento y el efecto adverso observado.

  1. Algoritmos de causalidad: Se utilizan algoritmos y sistemas de puntuación, como el algoritmo de Naranjo, el algoritmo de las Causas Probables, la escala de las Causas Ciertas-Posibles-Probables-Poco Probables, entre otros, para evaluar la relación temporal, la exposición al medicamento, la posible existencia de otros factores desencadenantes y la reversibilidad del evento adverso. Estos algoritmos asignan una puntuación que ayuda a determinar la probabilidad de que el medicamento sea la causa del efecto adverso.
  2. Revisión de la literatura científica: Se realiza una revisión exhaustiva de la literatura médica para identificar casos similares y estudios que hayan reportado la asociación entre el medicamento en cuestión y el evento adverso. Esta revisión permite contextualizar el caso en estudio y evaluar la consistencia de los hallazgos.
  3. Análisis de la temporalidad: Se evalúa la relación temporal entre la administración del medicamento y la aparición del evento adverso. Se considera si el efecto adverso ocurrió durante el período de exposición al medicamento, si hubo una respuesta inmediata después de la administración o si existieron otros factores temporales relevantes.
  4. Exclusión de otras causas: Se investiga y descartan otras posibles causas o factores que puedan explicar la aparición del evento adverso, como enfermedades preexistentes, otros medicamentos concomitantes, factores ambientales o cambios en el estado de salud del paciente.
  5. Evaluación de la respuesta al retirar el medicamento: En algunos casos, se puede evaluar la respuesta del paciente al suspender o reducir la dosis del medicamento sospechoso. Si el evento adverso mejora o desaparece después de retirar el medicamento, esto puede respaldar la asociación causal.

Es importante destacar que la evaluación de la causalidad del medicamento es un proceso complejo que requiere la experiencia y el juicio clínico de profesionales capacitados en farmacovigilancia y medicina clínica. La conclusión sobre la causalidad puede influir en las decisiones relacionadas con la seguridad y el uso continuado del medicamento en la práctica clínica.

Comprensión de los riesgos de un fármaco.

La comprensión de los riesgos de un fármaco es un aspecto crucial en el campo de la farmacovigilancia y la seguridad de los medicamentos.

 Implica analizar y evaluar los posibles riesgos asociados con el uso de un medicamento para poder informar adecuadamente a los profesionales de la salud, los pacientes y las autoridades reguladoras sobre los beneficios y las posibles preocupaciones relacionadas con su utilización.

  1. Perfil de seguridad: Se evalúa el perfil de seguridad del medicamento a partir de los datos recopilados durante los ensayos clínicos, estudios de farmacovigilancia y la experiencia postcomercialización. Esto incluye la identificación de efectos adversos conocidos, su frecuencia, gravedad y factores de riesgo asociados.
  2. Efectos adversos conocidos: Se analizan los efectos adversos conocidos del fármaco, que están documentados en la información de prescripción, los informes de farmacovigilancia, las publicaciones científicas y otras fuentes. Se considera la naturaleza de estos efectos adversos, su relevancia clínica y su impacto en la seguridad del paciente.
  3. Efectos adversos inesperados: Se investigan y evalúan los efectos adversos inesperados o no previstos que pueden surgir durante el uso del medicamento. Esto puede involucrar la detección de señales de alerta temprana a partir de reportes de eventos adversos raros o graves, así como el análisis de nuevas evidencias científicas relacionadas con la seguridad del fármaco.
  4. Factores de riesgo: Se identifican y evalúan los factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de experimentar efectos adversos con el medicamento, como la edad del paciente, comorbilidades, interacciones medicamentosas, dosis elevadas, uso prolongado o condiciones específicas de uso.
  5. Beneficio-riesgo: Se realiza una evaluación comparativa entre los beneficios terapéuticos esperados del medicamento y los riesgos asociados. Se considera si los beneficios superan los riesgos en la población objetivo y si existen medidas de mitigación de riesgos que puedan mejorar la seguridad del uso del fármaco.
  6. Comunicación de riesgos: Se desarrollan estrategias de comunicación efectivas para informar a los profesionales de la salud, los pacientes y otros interesados sobre los riesgos del fármaco, incluyendo la actualización de la información en las etiquetas de los medicamentos, la emisión de alertas de seguridad, la capacitación en farmacovigilancia y la difusión de información basada en evidencia.

La comprensión de los riesgos de un fármaco implica un análisis exhaustivo de los efectos adversos conocidos y potenciales, los factores de riesgo, la evaluación de la relación beneficio-riesgo y la comunicación efectiva de la información sobre seguridad a todas las partes interesadas.

Prevención de riesgos en la farmacovigilancia.

La prevención de riesgos en la farmacovigilancia es un aspecto clave que se enfoca en identificar, evaluar y minimizar los posibles riesgos asociados con el uso de medicamentos y productos farmacéuticos.

Su objetivo principal es mejorar la seguridad de los pacientes y reducir la incidencia de eventos adversos o problemas relacionados con la utilización de fármacos. 

  1. Monitoreo continuo de la seguridad: Se establecen sistemas y mecanismos de monitoreo continuo para detectar señales de alerta temprana sobre posibles riesgos o efectos adversos emergentes asociados con los medicamentos. Esto puede incluir la revisión regular de reportes de eventos adversos, análisis de datos de farmacovigilancia y estudios de seguimiento postcomercialización.
  2. Evaluación del perfil de riesgo-beneficio: Se realiza una evaluación sistemática del perfil de riesgo-beneficio de los medicamentos para determinar si los beneficios terapéuticos justifican los posibles riesgos asociados. Esta evaluación ayuda a tomar decisiones informadas sobre la seguridad y la utilización de los fármacos en la práctica clínica.
  3. Actualización de información en las etiquetas de los medicamentos: Se actualiza y mejora la información proporcionada en las etiquetas de los medicamentos, incluyendo advertencias, precauciones, contraindicaciones y recomendaciones de uso seguro. Esto ayuda a los profesionales de la salud y a los pacientes a comprender mejor los riesgos asociados con el medicamento y a tomar decisiones informadas.
  4. Educación y capacitación: Se llevan a cabo programas de educación y capacitación dirigidos a profesionales de la salud, pacientes y otros actores involucrados en el uso de medicamentos. Estos programas abordan temas relacionados con la identificación y prevención de riesgos, el manejo adecuado de efectos adversos y la promoción de un uso seguro de los medicamentos.
  5. Difusión de alertas de seguridad: Se emiten alertas de seguridad y comunicaciones de riesgo a profesionales de la salud y a la comunidad médica para informar sobre nuevos hallazgos relacionados con la seguridad de los medicamentos. Estas alertas pueden incluir recomendaciones de manejo de riesgos, cambios en las prácticas de prescripción o uso de medicamentos y actualizaciones en las estrategias de farmacovigilancia.
  6. Monitoreo postcomercialización: Se establecen programas de monitoreo postcomercialización para seguir de cerca la seguridad y eficacia de los medicamentos una vez que están en el mercado. Esto implica la recopilación y análisis continuo de datos de farmacovigilancia, estudios de seguridad y evaluaciones de riesgo para identificar y abordar cualquier problema relacionado con los fármacos.

Monitoreo continuo de fármacos.

El monitoreo continuo de fármacos es una práctica esencial para garantizar la seguridad y la eficacia de los medicamentos una vez que están en el mercado y son utilizados por los pacientes.

Este proceso implica la recopilación, el análisis y la evaluación constante de datos relacionados con la seguridad, la eficacia y otros aspectos relevantes de los fármacos.

  1. Recopilación de datos de farmacovigilancia: Se recopilan datos de múltiples fuentes, como reportes de eventos adversos, estudios clínicos, literatura científica, bases de datos de salud, registros médicos electrónicos y notificaciones de calidad de medicamentos. Estos datos proporcionan información sobre posibles efectos adversos, interacciones medicamentosas, uso fuera de indicación, problemas de calidad, entre otros aspectos.
  2. Análisis de señales de alerta: Se lleva a cabo un análisis sistemático de las señales de alerta relacionadas con posibles problemas de seguridad o eficacia de los fármacos. Esto incluye la identificación de patrones, tendencias y asociaciones inesperadas en los datos de farmacovigilancia que podrían indicar la necesidad de investigar más a fondo un riesgo potencial.
  3. Seguimiento de eventos adversos: Se realiza un seguimiento continuo de los eventos adversos reportados, incluyendo su frecuencia, gravedad, factores de riesgo asociados y evolución en el tiempo. Esto ayuda a detectar posibles patrones de seguridad y a evaluar la relevancia clínica de los efectos adversos identificados.
  4. Estudios de seguridad postcomercialización: Se llevan a cabo estudios específicos diseñados para evaluar la seguridad de un fármaco en condiciones de uso real, después de su comercialización. Estos estudios pueden incluir estudios de cohortes, estudios de casos y controles, estudios de base de datos y otros enfoques epidemiológicos para evaluar riesgos específicos y establecer la relación causal con los eventos adversos observados.
  5. Intercambio de información: Se establecen mecanismos de comunicación y colaboración entre diferentes actores, como agencias reguladoras, fabricantes de medicamentos, profesionales de la salud, pacientes y organizaciones de farmacovigilancia. Esto facilita el intercambio de información relevante, la identificación de tendencias a nivel nacional e internacional, y la implementación de medidas de mitigación de riesgos coordinadas.
  6. Uso de tecnologías y herramientas analíticas: Se emplean tecnologías avanzadas, como el análisis de big data, minería de datos, inteligencia artificial y aprendizaje automático, para procesar grandes volúmenes de datos de farmacovigilancia de manera eficiente y para identificar patrones, correlaciones y relaciones que pueden ser difíciles de detectar con métodos tradicionales.

El monitoreo continuo de fármacos es una actividad dinámica y multifacética que se basa en la recopilación, el análisis y la evaluación constante de datos para garantizar la seguridad y la eficacia de los medicamentos a lo largo de su ciclo de vida en el mercado.

Este proceso contribuye a una práctica clínica más segura, informada y basada en evidencia.

Dr. Orlando Cortez marzo de 2024.

lunes, 18 de marzo de 2024

Sistema Cardio vascular.

Sistema Cardio vascular.

La fisiología cardiovascular incluye la función del corazón, los vasos sanguíneos y la sangre. Este sistema es esencial para transportar nutrientes, oxígeno, hormonas y otros compuestos por todo el cuerpo, además de eliminar desechos y mantener la homeostasis.

El potencial de acción.

 En el corazón se genera a través de un proceso llamado despolarización y repolarización, que involucra cambios en la distribución de iones a través de las membranas celulares de las células cardíacas. 

Este proceso se lleva a cabo en las células miocárdicas, que son las células musculares especializadas del corazón responsables de la contracción.

Despolarización inicial.

El potencial de membrana en reposo de las células cardíacas es alrededor de -90 mV en comparación con el exterior de la célula. Esto se debe principalmente a la distribución de iones a través de la membrana, con un exceso de iones de potasio (K+) dentro de la célula y un exceso de iones de sodio (Na+) y calcio (Ca2+) fuera de la célula.

Durante la despolarización inicial, los canales de sodio se abren repentinamente, permitiendo que los iones de sodio ingresen a la célula. Esto provoca un cambio rápido en el potencial de membrana hacia valores más positivos, conocido como el pico de despolarización.


Plato de meseta.

Después del pico de despolarización, se produce un "plato de meseta" en el potencial de acción. Durante este período, los canales de calcio se abren, permitiendo la entrada de iones de calcio a la célula. Esto mantiene la despolarización y prolonga la contracción muscular.

La meseta es característica de las células cardíacas y ayuda a garantizar una contracción sostenida del corazón para expulsar la sangre de manera eficiente.


Repolarización.

Una vez que la contracción ha ocurrido, comienza el proceso de repolarización. Los canales de potasio se abren, lo que permite que los iones de potasio salgan de la célula y restaura gradualmente el potencial de membrana a su nivel de reposo.

  • La repolarización es crucial para preparar la célula para el siguiente ciclo de contracción y relajación.

Es importante destacar que el potencial de acción en las células cardíacas es autónomo y está regulado por sistemas intrínsecos del corazón, como el nodo sinusal y el sistema de conducción cardíaca. Estos sistemas coordinan la generación y propagación de los potenciales de acción a lo largo del tejido cardíaco, asegurando una contracción rítmica y coordinada del corazón para bombear sangre de manera efectiva a través del sistema circulatorio.

Corazón.

  • Es el órgano principal del sistema cardiovascular. Su función es bombear sangre a través de los vasos sanguíneos para suministrar oxígeno y nutrientes a todas las células del cuerpo. El corazón consta de cuatro cámaras: dos atrios (superiores) y dos ventrículos (inferiores). Los atrios reciben sangre y los ventrículos la bombean hacia fuera.

Vasos sanguíneos. 

  • Hay tres tipos principales de vasos sanguíneos: arterias, venas y capilares.

Arterias. 

  • Llevan sangre oxigenada desde el corazón a los tejidos del cuerpo. Las arterias más grandes salen del ventrículo izquierdo y se ramifican en arterias más pequeñas.

Venas. 

  • Transportan sangre desoxigenada de regreso al corazón. Las venas más grandes llevan sangre de vuelta al atrio derecho del corazón.

Capilares.

  • Son los vasos más pequeños y delgados. Facilitan el intercambio de oxígeno, nutrientes y desechos entre la sangre y los tejidos.

Circulación sanguínea.

  • La sangre circula a través del sistema cardiovascular en dos circuitos principales:

Circulación pulmonar.

  • La sangre desoxigenada viaja desde el ventrículo derecho del corazón hacia los pulmones, donde recoge oxígeno y elimina dióxido de carbono. Luego, la sangre oxigenada regresa al atrio izquierdo del corazón.

Circulación sistémica.

  •  La sangre oxigenada es bombeada desde el ventrículo izquierdo hacia todo el cuerpo, suministrando oxígeno y nutrientes a los tejidos. Luego, la sangre desoxigenada regresa al atrio derecho del corazón para comenzar nuevamente el ciclo.

Presión arterial.

  • Es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Se mide con dos valores: la presión sistólica (cuando el corazón se contrae) y la presión diastólica (cuando el corazón se relaja). Una presión arterial saludable es crucial para garantizar un flujo sanguíneo adecuado y prevenir problemas como la hipertensión.

Regulación cardiovascular.

  • El sistema nervioso autónomo, las hormonas y los factores locales regulan la actividad cardiovascular.
  • El sistema nervioso autónomo controla la frecuencia cardíaca y la contractilidad del corazón.
  • Hormonas como la adrenalina y la noradrenalina aumentan la frecuencia cardíaca y la fuerza de contracción.
  • Factores locales, como el nivel de oxígeno y dióxido de carbono, regulan el diámetro de los vasos sanguíneos para ajustar el flujo sanguíneo en diferentes partes del cuerpo.

 fisiología cardiovascular

El corazón.

 Es un órgano vital que desempeña varias funciones fundamentales en el sistema cardiovascular y en todo el cuerpo. Algunas de las principales funciones del corazón son las siguientes:

Bombeo de sangre: El corazón actúa como una bomba muscular que impulsa la sangre a través del sistema circulatorio. Esta función es esencial para transportar oxígeno, nutrientes, hormonas y otros compuestos por todo el cuerpo.

Circulación de oxígeno y nutrientes: El corazón bombea sangre rica en oxígeno desde los pulmones hacia las células y tejidos del cuerpo. Esta sangre transporta también nutrientes esenciales, como glucosa, aminoácidos y ácidos grasos, necesarios para el funcionamiento celular.

Eliminación de desechos: Además de llevar oxígeno y nutrientes, la sangre desempeña un papel crucial en la eliminación de desechos metabólicos producidos por las células. El corazón bombea la sangre cargada de desechos hacia los órganos excretores, como los riñones y los pulmones, para su eliminación.

Regulación de la presión sanguínea: El corazón regula la presión arterial al ajustar la fuerza y frecuencia de sus contracciones. Esto asegura un flujo sanguíneo constante y adecuado para mantener la perfusión de los tejidos y órganos.

Mantenimiento de la homeostasis: El corazón contribuye al equilibrio interno del cuerpo al distribuir el calor producido por el metabolismo y al participar en la regulación de la temperatura corporal.

Transporte de hormonas y mensajeros químicos: La sangre bombeada por el corazón transporta hormonas, como la adrenalina y la insulina, así como otros mensajeros químicos que regulan diversas funciones corporales, como la respuesta al estrés, el metabolismo y el equilibrio de fluidos.

Los vasos sanguíneos. 

Son estructuras tubulares que forman parte del sistema cardiovascular y desempeñan diversas funciones esenciales en el transporte de sangre, nutrientes, oxígeno, desechos y otras sustancias por todo el cuerpo. Aquí están algunas de las principales funciones de los vasos sanguíneos:

Transporte de sangre: Los vasos sanguíneos son los conductos por los cuales circula la sangre desde el corazón hacia los tejidos del cuerpo y viceversa. Esto permite el suministro de oxígeno, nutrientes y otros compuestos esenciales a todas las células, así como la eliminación de desechos metabólicos.

Distribución de oxígeno y nutrientes: Las arterias llevan sangre rica en oxígeno desde el corazón hacia los tejidos periféricos, donde este gas esencial se libera para ser utilizado por las células en los procesos metabólicos. Asimismo, los nutrientes absorbidos en el tracto gastrointestinal son transportados por la sangre a través de los vasos sanguíneos para ser distribuidos a los tejidos.

Eliminación de desechos: Los capilares permiten el intercambio de sustancias entre la sangre y los tejidos. Durante este intercambio, los desechos metabólicos, como el dióxido de carbono y otros productos de desecho, son recogidos por la sangre y transportados hacia los órganos excretores, como los pulmones y los riñones, para su eliminación.

Regulación de la presión arterial: Los vasos sanguíneos contribuyen a la regulación de la presión arterial al ajustar su diámetro y resistencia. Por ejemplo, las arteriolas pueden contraerse o dilatarse para aumentar o disminuir la resistencia al flujo sanguíneo, lo que afecta directamente la presión arterial sistémica.

Termorregulación: Los vasos sanguíneos de la piel, conocidos como vasos cutáneos, ayudan a regular la temperatura corporal al dilatarse o contraerse para aumentar o disminuir la pérdida de calor a través de la piel, según sea necesario para mantener la homeostasis térmica.

Respuesta inmune: Los vasos sanguíneos juegan un papel importante en la respuesta inmune al transportar células del sistema inmunitario, como leucocitos y anticuerpos, hacia áreas de inflamación, infección o lesión para combatir patógenos y promover la curación.

"Diagrama de Wiggers", que es una representación gráfica utilizada en fisiología cardiovascular para ilustrar los eventos y cambios que ocurren durante un ciclo cardíaco normal. Este diagrama es importante para comprender la secuencia de eventos que ocurren en el corazón durante una contracción completa y relajación.

El diagrama de Wiggers suele incluir varias curvas que representan diferentes parámetros cardíacos a lo largo del tiempo en relación con el ciclo cardíaco. Estas curvas típicamente incluyen:

Curva de presión en el ventrículo izquierdo (LV Pressure): Esta curva muestra los cambios en la presión dentro del ventrículo izquierdo a lo largo del tiempo durante un ciclo cardíaco completo. Comienza con la contracción del ventrículo (sístole ventricular) y termina con la relajación ventricular (diástole ventricular).

Curva de volumen en el ventrículo izquierdo (LV Volume): Esta curva representa los cambios en el volumen de sangre dentro del ventrículo izquierdo a medida que ocurre el ciclo cardíaco. Se observan aumentos y disminuciones en el volumen durante la sístole y la diástole ventricular.

Curva de presión en la aurícula izquierda (LA Pressure): Muestra los cambios en la presión dentro de la aurícula izquierda durante el ciclo cardíaco. Se relaciona con la contracción y relajación de la aurícula izquierda, que preceden a la sístole y diástole ventricular, respectivamente.

Curva de electrocardiograma (ECG): A menudo se incluye una representación del ECG para mostrar los cambios eléctricos que ocurren en el corazón durante el ciclo cardíaco. Esto incluye las ondas P, QRS y T que reflejan la despolarización y repolarización de las diferentes partes del corazón.

Curva de flujo sanguíneo coronario (Coronary Flow): En algunos diagramas de Wiggers, se incluye la curva de flujo sanguíneo coronario para mostrar cómo varía el flujo de sangre hacia las arterias coronarias durante el ciclo cardíaco.

Al estudiar el diagrama de Wiggers, es posible observar la relación temporal entre los eventos eléctricos, mecánicos, hemodinámicos y acusticos que ocurren en el corazón durante cada latido. Esto es fundamental para comprender la fisiología cardiovascular y las alteraciones que pueden ocurrir en diferentes condiciones patológicas.


Dr. Orlando Cortez. Febrero 2024. 

jueves, 19 de octubre de 2023

El Cerebro Emocional.

 

El Cerebro Emocional.

“Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”. Santiago Ramón y Cajal

El modelo social-emocional de Bar-On La estructura de este modelo está conformada por destrezas personales, sociales y emocionales. El modelo de Bar-On como se ha comentado en el tema anterior se estructura en cinco componentes: la percepción de uno mismo, la expresión de uno mismo, el componente interpersonal, la toma de decisiones y el manejo del estrés. De estos cinco componentes iniciales se derivan 15 factores que son descritos a continuación. Estos factores son divididos por el autor en capacidades básicas (aspectos esenciales de la inteligencia emocional) y capacidades facilitadoras.

1.       La autopercepción está constituida por:

·         La autorrealización: este factor se define como la capacidad para establecer metas personales y el impulso para alcanzarlas a fin de desarrollar el potencial interno. Esforzarse por actualizar el propio potencial implica desarrollar actividades significativas y agradables que conduzcan a una vida significativa, rica y plena. La autorrealización es un proceso continuo de esfuerzo hacia el máximo desarrollo de las competencias, habilidades y talentos. Se asocia con la persistencia de tratar de mejorar. Además, cuando se despierta la emoción hacia los intereses personales se produce un proceso de energetización y movilización que se retroalimenta, lo que es auto motivante y permite el disfrute en plenitud.

·         El autoconcepto: este factor se define como la capacidad para mirar hacia adentro y percibir, comprender y aceptar con precisión a uno mismo, lo que conduce al auto-respeto. Respetarse a uno mismo es, esencialmente, la capacidad de apreciar la manera de ser de uno mismo, con lo bueno y lo malo que se posee. La autoaceptación es, por lo tanto, la capacidad de aceptar las cualidades positivas, negativas, fortalezas y debilidades, así como las limitaciones. Este aspecto de la inteligencia socioemocional está directamente relacionado con la autoconciencia. Afecta a los sentimientos de autoestima, de seguridad, de fortaleza interior, de autoconfianza y de autodependencia saludable.

·         La autoconciencia emocional: se define como la capacidad de ser consciente e identificar las propias emociones, así como de poder distinguirlas y comprender por qué uno se siente de la manera en que lo hace. Este es probablemente el componente más importante de la inteligencia socio-emocional y se asocia de manera integral con otros factores importantes, como la capacidad de comprender con precisión cómo se sienten los demás, expresar los propios sentimientos y gestionar las emociones de manera efectiva.


2.       La expresión de uno mismo se conforma por:

·         La expresión emocional: hace referencia a la capacidad para poder mostrar y expresar los propios sentimientos, pensamientos y emociones de forma apropiada a cada situación. Es por ello que abarca la capacidad de gestión de las propias emociones.

·         La asertividad o expresión emocional del yo es la capacidad para expresar de manera efectiva y constructiva los propios sentimientos, creencias, pensamientos y a uno mismo en general, así como la capacidad de defender los derechos personales de una manera no destructiva. Se basa en la confianza en uno mismo, la franqueza y la audacia.

·         La asertividad potencia la decisión, ello la convierte en una característica necesaria cuando se requiere tomar decisiones con determinación y autoridad. Permite expresar el propio punto de vista sin crear perturbaciones, al tiempo que se interactúa con los demás.

·         La independencia: se define como la capacidad de ser autosuficiente y libre de la dependencia emocional de los demás, es decir, es la capacidad para ser autodirigido a nivel del pensamiento, de la planificación, de la toma de decisiones y de las propias acciones. Ello no impide la búsqueda y consideración de opiniones de otras personas antes de tomar decisiones. También hace referencia a la capacidad de funcionar de forma autónoma frente a la necesidad de protección y apoyo de los demás. Se basa en el propio grado de fortaleza interior, la confianza en uno mismo y se asocia a la sensación de que se tiene control sobre la propia vida y la capacidad para poder influir en las situaciones.

3.       El componente interpersonal está constituido por:

·         Las relaciones interpersonales: este factor se define como la capacidad de establecer y mantener relaciones mutuamente satisfactorias, es decir, interacciones sociales significativas que son potencialmente gratificantes y agradables. Existe una conexión entre la capacidad de ser consciente de las propias emociones y la capacidad de crear y mantener relaciones interpersonales. Se basa en la sensibilidad hacia los demás y conlleva la capacidad para dar y recibir calidez y afecto y transmitir intimidad cuando es apropiado. Esta capacidad depende también de la capacidad para comprender los sentimientos y las emociones dentro de las relaciones.

·         La empatía: es un importante factor definido como la capacidad de conocer y entender cómo se sienten los demás. Hace referencia a la capacidad de leer emocionalmente al otro. Se caracteriza por la muestra de interés, así como la preocupación por otras personas, a las que se es capaz de expresar calidez y afecto. Este factor se conoce como conciencia social, requiere de la confianza, la responsabilidad y la lealtad. Implica poner los intereses de los demás por delante de uno mismo cuando es necesario.

·         La responsabilidad social o competencia moral es la capacidad para identificarse con diferentes grupos sociales: los amigos, el trabajo, la comunidad, etc. y cooperar de manera constructiva. Se asocia a la capacidad para hacer cosas para y con los demás, manteniendo un conjunto de principios, reglas y normas sociales comunes para el grupo. Implica tener la sensibilidad interpersonal que permite aceptar a los demás y usar los talentos para el bien colectivo.

La responsabilidad social está altamente relacionada con la empatía.

4.       La toma de decisiones está constituida por:

·         La resolución de problemas implica la capacidad para identificar y definir problemas, así como para generar e implementar soluciones potencialmente efectivas. Requiere de una serie de fases:

I. Detectar el problema y sentir la confianza y motivación para enfrentarlo.

II. Definir y formular el problema lo más claramente posible, recopilando la información relevante.

III. Buscar tantas soluciones como sea posible.

IV.  Tras sopesar los pros y los contras de cada posible solución, implementar una y elegir la mejor manera para ello.

·         La contrastación de la realidad o conciencia situacional es la capacidad para evaluar de forma precisa y realista la situación inmediata. Implica la confirmación objetiva de los sentimientos, las percepciones y los pensamientos, así como ser consciente del entorno para clarificar las posibles diferencias entre las percepciones internas y lo que realmente existe en el mundo exterior.

·         El control del impulso es la capacidad para resistir o retrasar una tentación de actuar. Integra la capacidad de aceptar los impulsos agresivos, así como la gestión del comportamiento hostil y potencialmente irresponsable. Es la capacidad de mantener la compostura y manejar eficazmente las emociones de uno en situaciones difíciles y exigentes. En esencia, el control de los impulsos es que las emociones funcionen a favor de uno mismo y no en contra. Está estrechamente relacionado con la comprensión de las emociones, puesto que es la comprensión la que permite la autogestión.

5.       El manejo del estrés está constituido por:

·         La flexibilidad: entendida como la capacidad general para adaptar los sentimientos, los pensamientos y el comportamiento a circunstancias dinámicas, impredecibles e inusuales. Requiere de agilidad y capacidad de reacción al cambio sin rigidez e implica el cambiar de opinión cuando se evidencia que se está equivocado. Facilita los nuevos inicios y los ajustes en general.

·         La tolerancia al estrés es la capacidad para manejar las emociones de manera efectiva y constructiva, lidiando con los eventos adversos y las situaciones estresantes sin abrumarse, de forma activa y positiva. Implica elegir la acción para gestionar la situación, llevarla a cabo con una disposición optimista y tener la sensación de que realmente se puede gestionar o modificar aquella situación. Se asocia con la capacidad de estar relajado y de enfrentar las dificultades desde la calma.

·         El optimismo hace referencia a la capacidad de mantener una actitud positiva y esperanzada hacia la vida, incluso frente a la adversidad. Juega un papel importante en la automotivación y resulta clave para hacer frente al estrés y alcanzar los objetivos personales. Requiere del sentimiento de seguridad en uno mismo.

El modelo de competencias de Goleman.

Para Goleman la inteligencia emocional está conformada por cinco componentes presentadas en el tema anterior. De los cinco componentes se derivan 25 competencias o aptitudes, cada una de las cuales es sensible de ser desarrollada para lograr un desempeño superior y que son:

1.       Conocer las propias emociones. De este componente se derivan tres competencias emocionales:

·         La conciencia emocional es la capacidad para reconocer las emociones y sus efectos. Sirve de guía ante las decisiones a tomar y las acciones a emprender. Cuando se ajusta con los valores personales la vivencia emocional es armónica. Para conseguir esta conciencia es necesario destinar momentos a la pausa y atender a las sensaciones internas.

·         La valoración adecuada de uno mismo: hace referencia al conocimiento de los propios recursos, capacidades y límites, para saber hasta dónde se puede llegar, cuándo se debe mejorar y cuándo pedir ayuda

·         La confianza en uno mismo implica el tener la sensación clara de que se es una persona valiosa. Esta confianza no alude tanto a las capacidades, sino a lo que se cree que se puede hacer con ellas. Ayuda a desprender el propio carisma e incluso, inspirar a los demás. Esta confianza interna es la que ayuda a sacar lo mejor de uno mismo en situaciones adversas.

2.       Manejar las emociones se constituye por cinco competencias emocionales que son:

·         El autocontrol es la capacidad para gestionar la vivencia emocional interna de uno mismo. Se caracteriza también por saber mantener la calma en situaciones adversas, así como para aproximarse y calmar a personas que se encuentran alteradas. La práctica regular de técnicas de relajación permite potenciar esta competencia.

·         La confiabilidad e integridad: esta capacidad permite expresarse de forma abierta y sincera, siendo coherente con los valores personales, las intenciones y los sentimientos y la puesta en práctica que se hace de ellos en la realidad.

·         La adaptabilidad: hace referencia a la capacidad para actuar de forma flexible, ajustándose a la nueva información, reaccionando de forma proporcionada y cediendo si es necesario.

·         La innovación: hace alusión a la capacidad para identificar cuestiones clave y simplificar problemas que parecen complicados, debido a un rango de visión amplio que permite conectar con inspiraciones y llevar a cabo las acciones para materializar en un acto creativo. Requiere de confianza, iniciativa, perseverancia y capacidad de persuasión.

3.       Motivarse a uno mismo está conformado por cuatro competencias fundamentales:

El logro es la capacidad para saber fijarse retos realistas para uno mismo y establecer de forma rutinaria la progresión de estos en aras de conseguirlos e incluso, maximizar los logros.

El compromiso consiste en saber sintonizar los objetivos personales con las metas del colectivo al que se pertenece, generando un vínculo emocional que lleva a buscar las metas comunes de forma sinérgica.

La iniciativa parte de la sensación interna de que la voluntad personal puede contribuir al futuro, lo que impulsa a asumir riesgos y buscar oportunidades. Se actúa antes de que las circunstancias lo requieran.

El optimismo es la capacidad de tomar distancia en las adversidades, ver la naturaleza del problema, las causas y definir lo que uno mismo puede cambiar. Implica el conocimiento de los pasos a tomar para lograr un determinado objetivo y disponer de la energía necesaria para ello.

4.       Reconocer las emociones de los demás. Las competencias que dependen de este componente son cinco:

·         La comprensión de los demás. Consiste en poner atención real al otro, para percibir sus sentimientos, asegurarse de haberle comprendido, valorar sus puntos de vista y así estar en condiciones de ofrecer ayuda (si es necesario). Es por ello que la escucha activa es clave.

·         El desarrollo de los demás: hace referencia a mostrar un interés verdadero por el otro y así despertar su propia confianza. Abarca también el proporcionar un feedback adecuado, junto con una expectativa positiva de las posibilidades de mejora.

·         La orientación hacia el servicio: consiste en la empatía real y sincera que permite comprender al otro y sintonizar con sus necesidades.

·         El aprovechamiento de la diversidad se basa en aprovechar la diferencia, puesto que es esta lo que aporta realmente perspectivas innovadoras. La conciencia política es la capacidad de darse cuenta de las corrientes emocionales y de las relaciones de poder subyacentes en un grupo. Es imprescindible comprender las estructuras informales y los centros de poder implícitos existentes.

5.       Establecer relaciones se fundamenta en varias competencias:

La influencia es la capacidad de despertar determinadas emociones en los demás y movilizarlos hacia alguna acción concreta. Requiere de la capacidad para establecer vínculos emocionales con los demás.

La comunicación. Para que esta se dé es imprescindible que exista la capacidad de escucha, así como la capacidad para adoptar una actitud serena y sosegada, independientemente del estado anímico en el que uno se encuentre. El autocontrol resulta relevante para esta competencia.

La gestión de los conflictos: hace referencia a la capacidad para comprender que en un proceso de negociación existe un problema mutuo y se trata de cooperar. La adecuada comprensión del otro adquiere un papel central.

El liderazgo exige la habilidad para conectar a nivel emocional con los grupos, al tiempo que se es capaz de tomar las decisiones pertinentes de forma asertiva. Implica despertar la capacidad imaginativa y motivacional del grupo para avanzar en los proyectos conjuntos.

La catalización del cambio hace alusión a la capacidad para reconocer el valor de las propuestas e ideas novedosas, ofreciendo la confianza que permita implementar el proceso de transformación. Requiere acoger las emociones y potenciar la sensación de valía de cada persona.

El establecer vínculos se refiere a la habilidad para crear una red de cooperación y de relaciones provechosas entre las personas del equipo.

La colaboración y la cooperación son la clave para que los equipos permanezcan unidos. Es vital poner atención en cuidar y potenciar el establecimiento vínculos emocionales saludables.

Las capacidades de equipo hacen referencia a la construcción de una visión movilizadora, haciendo que se compartan los objetivos y la dirección del trabajo a emprender, partiendo de una dinámica de consenso.

Tras su versión inicial Goleman ha ido publicando variadas actualizaciones que modifican tanto los componentes y como las competencias que derivan de estos.

La madurez emocional y cerebral.

En el proceso de conformación personal a parte de tener presente las grandes posibilidades de crecimiento y mejora a partir del desarrollo de las diferentes competencias emocionales, como las que exponen Bar-On y Goleman, hay que tener presente otro factor:  la madurez.

La madurez se puede abordar desde diversas perspectivas, aquí se centra en dos dimensione

concretas: la madurez emocional y la madurez cerebral.

 La madurez emocional es un complejo entramado puesto que está conformado por múltiples aspectos interrelacionados como: el equilibrio, la sabiduría, la responsabilidad, el sentido de propósito, la conciencia de profundidad y el autocontrol. Aunque están en uno mismo de forma potencial desde el nacimiento, no emergen de forma automática, es necesario, al igual que las competencias emocionales, desarrollarlos.

Así mismo, este proceso de desarrollo de la madurez emocional viene condicionado por la madurez cerebral, puesto que existen momentos donde las estructuras cerebrales no están lo suficientemente maduras para esperar determinadas conductas.

Hoy se sabe gracias a las propuestas de muchos neurocientíficos, como Blakemore y Frith y Mora que el cerebro continúa desarrollándose después de la infancia y la pubertad y que su madurez se alcanza cuando se superan los 30 años, e incluso no alcanza su pleno desarrollo hasta los 40.

Además, existen periodos que se pueden considerar críticos donde se producen podas neuronales para que el cerebro sea más eficaz. Estos procesos de poda requieren de un periodo de tránsito donde se produce un recableado cerebral que es necesario vivir para evolucionar. Una primera poda neuronal sucede en los primeros años de vida, puesto que se nace con muchas neuronas y es necesario un proceso de afinación que ofrezca un cerebro más funcional.

Una segunda poda ocurre durante la primera infancia, luego se reestructura al final de la adolescencia y tras esto no se detiene, sino que sigue cambiando. Los cerebros de los adolescentes tienen mayor cantidad de materia gris, pero su eficiencia es más baja, es por ello que son menos maduros que los cerebros adultos.

Un claro ejemplo de esta diferencia se ve en relación al funcionamiento de la corteza prefrontal que es la sede de las funciones ejecutivas, es decir, la responsable de la planificación, la atención, el autocontrol y la toma de decisiones. Esta zona, además, juega un papel clave en el comportamiento social, la empatía y la interacción con los demás. La maduración de esta zona requiere de un proceso neuronal lento que lleva de la niñez y a la adultez.

También es necesario comentar que a día de hoy se están confundiendo la falta de madurez de la corteza prefrontal, con el desarrollo de enfermedades mentales como el déficit de atención o de hiperactividad, por ejemplo. Esto se debe a que para que el cerebro madure es necesario que se frustre. Esta frustración es la que permite que se creen la redes y conexiones neuronales que llevan al cerebro maduro. Las consignas que guían este proceso de maduración son marcar unos límites claros y dejar un amplio margen de experimentación dentro de estos.

Mora llega a comentar que estos nuevos conocimientos neurocientíficos en relación a la madurez cerebral deberían de tenerse presentes en amplios ámbitos socioculturales. Uno de ellos es el campo de la justicia.

En ocasiones la falta de madurez de la corteza prefrontal puede ser la que haya llevado a tomar una decisión poco apropiada. Quizá este es un aspecto a considerar en todo el proceso judicial global.

Se puede concluir que la madurez emocional es un proceso continuo y gradual, que viene determinado por la madurez cerebral, por un lado y por las experiencias vitales, la inteligencia, la manera en que se ha sido educado, etc. por otro. Todos estos factores hacen que exista una gran variabilidad en el nivel de madurez de las diferentes personas. Una persona madura emocionalmente es estable, tolera la frustración, acepta la responsabilidad ante sus propios actos y tiene la amplitud mental para escuchar reflexivamente a los otros.


Dr. Orlando Cortez. 

Octubre 2023.

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