jueves, 22 de julio de 2021

Medidas REM RECD basado en acoplador, no solo para adaptaciones pediátricas.

 Durante la pandemia, hemos tenido que cambiar muchos hábitos de nuestras vidas debido al COVID-19. En el ámbito profesional también hemos adoptado modificaciones a la hora de abordar el día a día. En el caso de los audioprotesistas, se ha hecho hincapié en medidas de desinfección de material que permitieran garantizar un entorno seguro para los pacientes. Sin embargo, el distanciamiento ha resultado muy complicado dadas las características de este trabajo. La verificación basada en acopladores se perfila como una interesante opción a considerar para reducir el contacto directo con el paciente, ya que no es necesario que esté presente para su realización.

Un servicio que muchos audioprotesistas proporcionan a sus pacientes es la verificación de instrumentos auditivos mediante medidas en oído real o con el mapeo del habla o VSP (mapa de habla visible). El uso de la medición en oído real para ajustar los audífonos a pacientes adultos, se considera una práctica recomendada tanto por la Academia Americana de Audiología como por la Asociación Estadounidense de la Audición, del Habla y el Lenguaje.

Según Mueller, «no hay una alternativa adecuada a las medidas en oído real con sonda microfónica cuando se trata de ajustes en los audífonos».

El énfasis en el valor de la verificación utilizando la medida en oído real y las recomendaciones de mejores prácticas, así como la demanda de este procedimiento de los pacientes, ha contribuido a un aumento en el porcentaje de los audioprotesistas que utilizan mediciones en oído real (observación personal). Sin embargo, la mayoría de ellos, todavía no realizan rutinariamente mediciones REM en pacientes adultos.

Recientemente, en 2017, se estimó que entre el 70% y el 80% de los audioprotesistas no realizan la medición en oído real de forma regular. Los estudios realizados demuestran que existe un rendimiento mejorado en las pruebas de habla en ruido, una mayor satisfacción del usuario y menos visitas al gabinete auditivo / clínica cuando la medición en oído real REM es parte del proceso de adaptación. Ciertamente, no se debe a la falta de sistemas de verificación de calidad, ya que los procedimientos disponibles hoy en día están diseñados para proporcionar mediciones de verificación en el oído de forma rápida y precisa, y muchas se integran con el software de los fabricantes de audífonos para proporcionar un ajuste automático de la ganancia y la salida de la prótesis auditiva. Pero, por desgracia, no sin tener contacto cercano con el paciente…

Entonces, ¿Cómo puede un audioprotesista limitar el contacto físico con un paciente sin sacrificar la precisión y el ajuste? Un método probado es usando la verificación basada en acoplador. Esto puede ser más comúnmente conocido como «medición en oído real simulado» o S-REM. Independientemente de la terminología utilizada para describir el procedimiento, la finalidad es programar el audífono para que coincida con un objetivo de ajuste prescriptivo seleccionado por el proveedor (por ejemplo, NAL-NL2 o DSL 5.0) cuando se conecta a un acoplador de prueba adecuado o adaptador de oído real.

Los niveles medidos en el analizador se convierten en niveles estimados del canal auditivo, utilizando los valores RECD. Se emplean factores de corrección adicionales para el efecto de ubicación del micrófono (MLE) en función del tipo de instrumento seleccionado (BTE, RITE, ITE, ITC, etc.) para predecir la respuesta en el oído. Las curvas de audibilidad medidas en acoplador resultantes deben estar muy cerca de las curvas de audibilidad obtenidas mediante la verificación en el oído.

La programación basada en sistemas REM usada en audífonos es una práctica estándar para verificar una audibilidad adecuada a la hora de adaptar a un paciente pediátrico. Dado que es difícil realizar mediciones en oído real en bebés y niños pequeños, la verificación basada en acopladores es una excelente alternativa. No hay ninguna razón por la que este mismo procedimiento no pueda aplicarse también con éxito a pacientes adultos. De hecho, muchos audioprotesista ahora utilizan mediciones basadas en acopladores para predecir el rendimiento en el oído de sus pacientes adultos. El punto clave es que el paciente no necesita estar presente para realizar este procedimiento.

¿Qué se necesita? Opciones de medición RECD.

Los sistemas de prueba/verificación de audífonos disponibles en interacoustics/MedRx/audiScan, son capaces de realizar mediciones de verificación basadas en acoplador. Las mediciones se pueden realizar en una caja de prueba/analizador (figura 2) o, en los casos en los que no disponemos de este tipo de caja, se utiliza un kit de adaptador de acoplamiento en oído real (figura 1). Este último método utiliza el altavoz de campo libre del sistema de micrófono de sonda para entregar el estímulo de prueba al audífono. El audífono se coloca sobre una base pequeña a una distancia de 0,5 a 1 m del altavoz.

Si la medición se realiza en una caja de prueba/analizador o fuera de ella utilizando el adaptador de oído real suministrado por el fabricante, se aplican los factores de corrección adecuados a la medición del acoplador (RECD) para predecir cómo funcionará el instrumento cuando se mida con una sonda microfónica en el oído del paciente.

¿Qué debemos hacer entonces?

La clave para predecir con éxito el rendimiento en el interior del CAE a través de mediciones en acoplador es el uso de una curva de diferencia personalizada entre el oído real y el acoplador (RECD). Como su nombre indica, esta curva representa la diferencia en los niveles de decibelios en las frecuencias entre el dB SPL medido en un acoplador de prueba HA-1 2cc y el dB SPL en el oído del paciente, utilizando el mismo método de acoplamiento, fuente de sonido y señal (figura 3). En este breve espacio de tiempo se realizará esta medición personalizada y dará como resultado una curva más precisa y basada en el oído (ANSI S3.46 2016 Métodos de medición de las características de rendimiento real de los audífonos en el oído, para obtener más información sobre la medición RECD personalizada).

Para apreciar el valor del RECD y el impacto que puede tener en la precisión general de la adaptación, es importante conocer las dos maneras en que se utiliza en los sistemas de verificación de audífonos:

1. Para convertir los umbrales audiométricos dB HL obtenidos con auriculares de inserción en un audiograma dB SPL. Estos umbrales de dB SPL se utilizan para calcular los objetivos para el método prescriptivo seleccionado (por ejemplo, NAL-NL2; DSL 5.0):

dB Umbrales de HL + Valor de calibración del auricular de inserción ANSI + promedio o umbral RECD personalizado = dB SPL.

2. Para convertir los niveles medidos de audibilidad en acoplador (en dB SPL) en niveles de audibilidad en el oído previstos (también en dB SPL):

Acoplador SPL + promedio o personalizado RECD + MLE = oído real pronosticado SPL.

¿Cómo un RECD personalizado, en comparación con un RECD promedio basado en la edad, va a mejorar la precisión de mis audífonos?

Un RECD promedio no tiene en cuenta cómo las diferencias individuales en la acústica y la impedancia del canal auditivo afectan a los dB SPL medidos en la membrana timpánica (TM). Las investigaciones han demostrado que el dB SPL medido en el tímpano puede variar mucho entre pacientes con el mismo audiograma dB HL. ¿Por qué sucede eso?

Para responder a esa pregunta, hay que entender cómo se calibra un audiómetro.

Los transductores de conducción aérea de un audiómetro se calibran en un acoplador de prueba metálico que representa un canal auditivo adulto «promedio». Para auriculares de inserción, el volumen del acoplador de prueba es de 2 cc. La mayoría de los conductos auditivos humanos tienen un volumen inferior a 2 cc. Por lo tanto, el dB SPL general en el canal auditivo de un paciente será mayor que el del acoplador de prueba de 2 cc utilizado para calibrar el audiómetro.

Dado que la acústica del canal auditivo es específica de cada individuo, como se ha indicado anteriormente, es muy probable que los pacientes con el mismo audiograma de dB HL puedan mostrar niveles extremadamente variables de dB SPL cuando se miden en la membrana timpánica. La corrección de la acústica individual del canal auditivo supera las limitaciones del uso de un RECD promedio al tener en cuenta el impacto que la acústica individual del canal auditivo tiene en la conversión de HL a SPL. No tener en cuenta el RECD puede conducir a una amplificación excesiva en la mayoría de los casos y poca amplificación en otros.

Para demostrar la importancia de un RECD medido al convertir los umbrales de HL a SPL podemos revisar el siguiente ejemplo presentado por Palmer (2005) en la página diez de The hearing Journal. La figura 4 muestra dos audiogramas de HL medidos en el mismo paciente a las edades de 1 y 6 años. Parece que los umbrales auditivos han empeorado a lo largo de cinco años. En realidad, la audición del paciente no cambió, pero el tamaño del canal auditivo del paciente sí; se había vuelto más adulto. Como resultado, se requería un ajuste de HL más alto para obtener el mismo SPL en la membrana timpánica a los 6 años en comparación con el que tenía al año. Pero cuando se transformaron los umbrales HL a SPL, el RECD personalizado aplicado reveló que el SPL en la TM no había cambiado (figura 5).

Fuera de la población pediátrica, la mayoría de los audioprotesistas que adaptan a pacientes adultos no miden regularmente un RECD personalizado, ya que la verificación de la audibilidad en el oído es la norma. Sin embargo, hay quienes promocionan el uso de la verificación de la audibilidad en acoplador como una herramienta de «preacondicionamiento», seguida de la confirmación en el oído de la medición del acoplador en el momento en que el audífono se entrega al paciente. Por lo tanto, se pasa menos tiempo tratando de emparejar los objetivos con el paciente presente, ya que la medición en acoplador debería haber anticipado con precisión los niveles en el oído.

Otro punto muy importante…

Ni el RECD promedio, ni el personalizado, se aplican a la conversión de HL a SPL si se utilizan auriculares supraurales o circunaurales para obtener umbrales de HL con tonos puros. Y, por supuesto, si la medición en el oído es el método de verificación elegido, de nuevo, no se utiliza el promedio ni el RECD personalizado.

¿Hay limitaciones?

Desafortunadamente, sí hay limitaciones en el uso de la verificación de la audibilidad del acoplador para predecir el rendimiento en el oído.

La medición de un RECD personalizado supone que se realiza en un acoplador «sellado» y en un canal auditivo; en otras palabras, sin ventilación (venting). Según Bagato y Moodie (2008), cualquier ventilación superior a 1 mm, afectará a la precisión de los valores en el oído previstos en las frecuencias bajas (250Hz – 500Hz). Al realizar mediciones basadas en acoplador, el venting se tapa y no se tiene en cuenta, por lo tanto, se introducirá algún error en la conversión a los valores previstos en el oído. A medida que el venting se hace más grande o es una verdadera adaptación en abierto, los errores serán mayores si se utiliza la verificación basada en acoplador para predecir los niveles en el oído.

¿Qué pasa con los audífonos de estilo RITE o RIC? 

Casi el 80% de los audífonos vendidos en 2019 fueron RIC. Dependiendo del método de acoplamiento utilizado, las mismas limitaciones se aplican a los audífonos RIC, es decir, el impacto de la ventilación no se tendrá en cuenta en la medición basada en acoplador. Una vez más, esto solo debería ser un problema cuando coincidan objetivos en el rango de frecuencia por debajo de 1KHz, aunque en ajustes abiertos, las imprecisiones pueden extenderse a 1.5KHz. La esperanza es poder desarrollar factores de corrección para tener en cuenta la ventilación, reto que, a fecha de hoy, aún no se ha conseguido.

Sin embargo, la verificación de audífonos basada en acoplador permite al audioprotesista la oportunidad de limitar el contacto cercano con el paciente, y en combinación con un RECD personalizado, proporcionar un ajuste más preciso en comparación, si confiamos en los valores promedio utilizados en los algoritmos del primer ajuste de la adaptación.

En resumen, debido a las diferencias individuales en la acústica del canal auditivo de cada individuo, un RECD personalizado mejora la precisión de los umbrales de SPL (cuando se utilizan auriculares de inserción para audiometría) utilizados para calcular la estimación del objetivo mediante el uso de métodos prescriptivos como NAL-NL2 y DSL, y es esencial si la verificación de la audibilidad en acoplador se va a utilizar para predecir el rendimiento en el oído.

Referencias Bibliográficas. 

https://www.revistagacetaudio.es/el-experto/medidas-rem-recd-basado-en-acoplador/


miércoles, 23 de junio de 2021

Calidad acústica de aulas escolares ¿presenta dificultades de audición en los estudiantes?

La calidad acústica del ambiente en que se realiza el aprendizaje puede ser determinante a la hora de obtener mejores resultados. Así pretende demostrar un estudio realizado en la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa España, publicado recientemente en Gaceta audio.

Con los avances tecnológicos de los últimos años y su incorporación progresiva en nuestro día a día, se ha evidenciado una tendencia hacia una pérdida auditiva prematura, originada por el uso prolongado de auriculares o la exposición continuada a entornos con elevado ruido ambiental, ruido provocado por maquinaria pesada. 

En la siguiente tabla se muestra el tiempo de Reverberación (La reverberación es un fenómeno sonoro producido por la reflexión, que consiste en una ligera permanencia del sonido una vez que la fuente original ha dejado de emitirlo)



En el estudio ponen de manifiesto que, sea cual sea el umbral de audición del oyente, el espacio puede repercutir negativamente en la trasmisión y comprensión del mensaje oral. Las estrategias que se adoptan para mejorar estos aspectos se ven condicionadas por la variación de los parámetros acústicos dentro de un mismo espacio y no siempre son las más adecuadas.


Para mejorar las condiciones acústicas de las aulas se pueden diseñar cambios estructurales relativamente económicos, como recubrir alguna de las paredes con material absorbente altamente poroso, romper la continuidad de superficies planas extensas, instalar cortinas delante de los ventanales, etc. Paralelamente, se debe fomentar la higiene acústica, reduciendo el tiempo y volumen de uso de auriculares, realizando descansos periódicos y evitando la exposición prolongada a ambientes con ruidos elevados, además de recomendar revisiones auditivas periódicas.

Biblioweb. 

https://www.revistagacetaudio.es/el-experto/calidad-acustica-de-nuestras-aulas/

miércoles, 12 de mayo de 2021

Día internacional de la Enfermería.


En honor a: Florence Nightingale.

Florence Nightingale, (Florencia, 12 de mayo de 1820. Londres, 13 de agosto de 1910), fue una enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería. Desde muy joven se destacó en matemáticas, y culminó sus estudios y aplicó sus conocimientos de estadística a la epidemiología y a la estadística sanitaria. Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.

Sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres, actualmente parte integrante del King's College de Londres y del NHS.1 Fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo.

Su trabajo fue la fuente de inspiración de Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja y autor de las propuestas humanitarias adoptadas por la convención de Ginebra.

De fe anglicana, creía que Dios la había inspirado para ser enfermera. Alcanzó fama mundial por sus trabajos precursores de enfermería en la asistencia a los heridos durante la guerra de Crimea. A partir de ese momento fue conocida como «la dama de la lámpara», por su costumbre de realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes.

En 1883, la reina Victoria le otorgó la Real Cruz Roja, y en 1907 se convirtió en la primera mujer en recibir la Orden de Mérito del Reino Unido.3 En 1908, le fueron otorgadas las Llaves de la Ciudad de Londres.

El juramento Nightingale efectuado por los enfermeros al graduarse, fue creado en su honor en 1893. El Día Internacional de la Enfermería se celebra en la fecha de su cumpleaños.

En 1855 The Times, periodo Británico publica en pleno conflicto.

Sin exageración alguna es un ángel guardián en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas.

Legado.

La Campaña en Favor de la Declaración Florence Nightingale, impulsada a través de la Iniciativa Nightingale para un Mundo Saludable (Nightingale Initiative for Global Health o NIGH), promueve la toma de conciencia mundial acerca de las cuestiones que motivaron el trabajo de Nightingale: priorización a nivel social los temas sanitarios y de medicina preventiva, formación y apoyo a enfermeras y demás trabajadores de la salud, acceso a una nutrición equilibrada, a fuentes de agua potable, a una atención médica digna y a las medicinas, entre otros.

Varias fundaciones llevan su nombre. Entre ellas la Nightingale Research Foundation de Canadá, dedicada al estudio y tratamiento del síndrome de fatiga crónica, del cual se sospecha que Nightingale padecía. En 1912, el Comité Internacional de la Cruz Roja instituyó la Medalla Florence Nightingale, reconocimiento entregado cada dos años a enfermeros o auxiliares de enfermería por servicios destacados.

Opinión de la Editorial.

Un batallón de mujeres y hombres vestidos de blanco, con su pulcritud en sus vestimentas, la habilidad de una enfermera de siempre portar su uniforme con tal esmero es admirable, pero más admirable es la dedicación, empatía y apego que tienen para con los pacientes, cuando viven entre secreciones, excremento y vomito de los pacientes, cumpliendo tratamientos y cuidados que todos nos negamos hacer, tanto médicos como familiares propios de los enfermos, bajo cierto ambiente hostil que en ocaciones se presentan en los hospitales, las enfermeras y enfermeros con gigante y virtuoso gesto de dignidad, levantan su cabeza y solo se dirigen a realizar sus funciones en pro del paciente, dando un ejemplo a todos los médicos vanidosos y con ínfulas de superioridad; la labor de enfermería es ciertamente digna de celebrar y admirar, el acompañamiento y apoyo emocional que muchos enfermos logran tener viene muchas veces de parte de este batallón vestido de blanco.


Como médico siento gran aprecio por todos mis colegas y compañeros de trabajo; pero siempre enfermería tendrá mi respeto.

Oc.


BiblioWeb. 

https://es.wikipedia.org/wiki/Florence_Nightingale

https://www.google.com.ni/search?q=enfermeria&sxsrf=ALeKk01p1iBiGszbZ8wbtPuAeyrU52UcOA:1620830619334&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwjqpbnKsMTwAhX_SzABHRiPBEYQ_AUoAXoECAIQAw&biw=1600&bih=700#imgrc=O1mgUoiJWB5KnM.


 

martes, 11 de mayo de 2021

La laringomalacia en la infancia mejora con la edad.

 Parece haber una alta tasa de resolución sin intervención (89-93%), basado en la resolución del estridor.




Resumen.

Objetivos del estudio:

La apnea obstructiva del sueño (AOS) y la apnea central del sueño (CSA) son frecuentes en los lactantes con laringomalacia. El propósito de este estudio fue evaluar los cambios en el desarrollo de los trastornos respiratorios relacionados con el sueño a lo largo del tiempo en bebés con laringomalacia y comprender el efecto de la supraglotoplastia (SGP) y el tratamiento no quirúrgico.

Métodos:

Ésta es una revisión retrospectiva de lactantes con laringomalacia a los que se les realizaron al menos 2 estudios de polisomnografía de diagnóstico entre enero de 2000 y mayo de 2015. Se incluyeron lactantes que tenían OSA o CSA.

La comparación de los parámetros respiratorios y del sueño por grupo de edad (0-6, 6-12 y> 12 meses de edad) se realizó en los grupos SGP y no SGP utilizando un modelo de regresión de efectos mixtos.

Se utilizó un modelo mixto logarítmico normal para explorar los cambios en los parámetros respiratorios y del sueño con la edad. El tiempo hasta la resolución de CSA y OSA se analizó mediante un análisis de supervivencia no paramétrico.

Resultados:

Se incluyeron un total de 102 lactantes; 57 tenían solo AOS y 45 tenían tanto CSA como OSA. Hubo disminuciones significativas en el índice de apnea-hipopnea, índice obstructivo, índice de apnea central e índice de excitación con el aumento de la edad en los grupos SGP y no SGP.

La edad media de resolución de la CSA (índice de apnea central <5) fue de 7,60 meses para SGP y de 12,57 meses para no SGP (p <0,05).

No hubo diferencias significativas en la edad media en el momento de la resolución de la AOS (índice de obstrucción <1; 35,18 [SGP] frente a 41,55 meses [no SGP]; P = 0,60) entre los grupos SGP y no SGP.

Los lactantes con enfermedad neurológica, anomalías congénitas o síndromes genéticos necesitaron mucho más tiempo para resolver la AOS (28,12 [normal] frente a 53,13 [neurológica] frente a 59,53 meses [anomalías congénitas y genéticas]; p <0,01).

Conclusiones:

Tanto la AOS como la CSA mejoran en los lactantes con laringomalacia con el aumento de la edad independientemente del SGP. El mecanismo subyacente a estos cambios puede implicar el crecimiento de las vías respiratorias y la maduración del control respiratorio. El tiempo hasta la resolución de la AOS se ve afectado por la presencia de enfermedades neurológicas, anomalías congénitas y síndromes genéticos.

Se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y evaluar los resultados a largo plazo en esta población.

Comentario Editorial. 

La laringomalacia es la causa más común de estridor en los lactantes, aunque se desconoce la prevalencia general de laringomalacia. Por lo general, se presenta poco después del nacimiento o en las primeras semanas de vida con estridor inspiratorio que empeora con la actividad, el llanto y la alimentación. Tanto el tono laríngeo como la función integradora sensoriomotora de las vías respiratorias se alteran, lo que da como resultado un prolapso dinámico del tejido supraglótico hacia las vías respiratorias.

A pesar de su ocurrencia común, se sabe relativamente poco sobre la historia natural de la laringomalacia. Parece haber una alta tasa de resolución sin intervención (89-93%), basado en la resolución del estridor, y un marco de tiempo amplio para esta resolución (4-42 meses). Si bien algunos bebés pueden beneficiarse de la intervención quirúrgica, existe un debate considerable sobre quiénes son los bebés con laringomalacia que se beneficiarán de la supraglotoplastia.

De manera similar a la laringomalacia, no se conoce la prevalencia de la apnea obstructiva del sueño (AOS) y la apnea central del sueño (CSA), y los puntos de corte polisomnográficos para definir la AOS y la CSA en los lactantes son controvertidos. Si bien se estima que la prevalencia de AOS en los niños, excluidos los menores de 1 año de edad, es del 1% al 5%, la aplicación de los mismos puntos de corte polisomnográficos en los bebés probablemente identificaría una mayor prevalencia de AOS en los bebés en comparación con los niños mayores.

Se desconoce la prevalencia de CSA tanto en niños como en lactantes. Las anomalías congénitas de las vías respiratorias, incluida la laringomalacia, son factores de riesgo importantes de AOS en los lactantes. La CSA que ocurre en el contexto de la AOS en los lactantes puede resolverse con el tratamiento de la AOS, como se observa en los niños mayores.

Para abordar algunas de estas lagunas en nuestra comprensión, Ratanakorn y sus colegas examinan la superposición entre OSA, CSA y laringomalacia, incluido el impacto de las decisiones de tratamiento, en la revista Journal of Clinical Sleep Medicine. Este estudio informa sobre un grupo grande de lactantes con laringomalacia que se sometieron al menos a 2 polisomnogramas y demostraron un índice de apnea central > 5 eventos / hora un índice de apnea-hipopnea obstructiva o un índice de obstrucción> 1 evento / h. Los lactantes se agruparon en aquellos que se sometieron a supraglotoplastia y los tratados de forma conservadora. El estudio destaca la co-ocurrencia de laringomalacia y AOS, la historia natural de laringomalacia en este subgrupo y el impacto de la supraglotoplastia para el tratamiento.

En primer lugar, la AOS es común, pero la CSA aislada es poco común en los lactantes con laringomalacia; el 73% de los lactantes muestra AOS o AOS / CSA, mientras que <1% tiene CSA sola. Si bien los valores de corte utilizados para definir la AOS y la AOS en este estudio probablemente se superponen con los parámetros observados en bebés por lo demás sanos, todavía hay mucha superposición entre la laringomalacia y la AOS.

En segundo lugar, de forma similar a otras afecciones asociadas con la obstrucción de las vías respiratorias en la infancia, como el paladar hendido9 y la secuencia de Robin, 10 la obstrucción de las vías respiratorias en los lactantes con laringomalacia mejorará con un tratamiento conservador durante los primeros 6 meses de vida.

Por último, en el amplio grupo de lactantes con laringomalacia, los que se sometieron a supraglotoplastia tuvieron mejoras similares en los eventos respiratorios y el índice de excitación de 0 a 6 meses de edad a 6 a 12 meses de edad que los que recibieron tratamiento conservador.

La edad media en el momento de la resolución de la AOS tampoco difirió entre los que se sometieron a supraglotoplastia y los que siguieron un tratamiento conservador. Al igual que la distracción mandibular para la secuencia de Robin, la supraglotoplastia puede haber ganado aceptación sin una comprensión clara de qué bebés no mejorarán con el tiempo solo. Los resultados de este estudio sugieren que, en ausencia de enfermedades neurológicas, síndromes o anomalías congénitas, la supraglotoplastia no confiere ventajas en el tiempo por sí sola.

Debe reconocerse que no existe acuerdo sobre las medidas que deben utilizarse para identificar y cuantificar la gravedad de la laringomalacia en los lactantes. El Grupo Internacional de Otorrinolaringología Pediátrica identificó una lista de preguntas frecuentemente debatidas con respecto a la evaluación de la laringomalacia.

Si bien la laringoscopia de fibra óptica flexible se usa para identificar la laringomalacia, los esquemas de clasificación de la laringomalacia no han sido validados. eventos y perturbaciones en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono, pero no la causa de estos cambios.

El estridor, que suele ser informado por los cuidadores, podría medirse y cuantificarse a partir de grabaciones de sonido con métodos aplicados al ronquido y al estertor. Si bien puede que no sea demasiado tarde para considerar ensayos aleatorios de supraglotoplastia frente a espera vigilante, el primer paso en el diseño de dichos estudios Requerirá consenso sobre cómo medir y cuantificar la laringomalacia en bebés antes y después del tratamiento.


BiblioWeb. 

  • https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=98142&fuente=inews&uid=793305&utm_source=inews&utm_medium=inews&utm_campaign=inews
  • https://www.google.com/search?q=laringomalacia&tbm=isch&ved=2ahUKEwjfo-SX5MHwAhUhtTEKHWjvAwwQ2-cCegQIABAA&oq=laringo&gs_lcp=CgNpbWcQARgBMgIIADICCAAyAggAMgIIADICCAAyAggAMgIIADICCAAyAggAMgIIADoECAAQQzoHCAAQsQMQQzoICAAQsQMQgwE6CggAELEDEIMBEEM6BQgAELEDULuxvwFY27m_AWD-zr8BaABwAHgAgAHWAYgBrQeSAQUwLjYuMZgBAKABAaoBC2d3cy13aXotaW1nwAEB&sclient=img&ei=EI2aYN_bHqHqxgHo3o9g&bih=757&biw=1600#imgrc=8goiwiK1f4eM-M&imgdii=UTUyhvkoKX6y5M

Regreso a la actividad física post-aislamiento

 Evaluaciones y recomendaciones en el regreso a la práctica recreativa/deportiva en la población adulta durante la pandemia por SARS-CoV-2

Desentrenamiento

  • El principio de reversibilidad de entrenamiento  afirma que con la reducción o detención del mismo se produce una reversión parcial o completa de las adaptaciones desarrolladas.
     
  • El aislamiento domiciliario conlleva una disminución de las capacidades condicionales neuromusculares, cardiovasculares, respiratorias o músculo-esqueléticas que se expresan en  la fuerza-potencia, capacidad aeróbica, flexibilidad y coordinación, reducción de la masa muscular y aumento de la grasa corporal.
     
  • La falta de actividades con  impacto y la eventual disminución de exposición al sol también puede repercutir en el aparato osteoarticular.
     
  • Estas modificaciones predisponen a lesiones, favorecen la inflamación y procesos arterioescleróticos, con aumento de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
     
  • Tras el confinamiento obligado por el COVID-19, el reinicio de  la práctica de ejercicio físico-deportiva debe llevarse a cabo  de forma progresiva e individualizada, incluso para aquellas personas que hayan realizado alguna actividad durante el periodo de cuarentena, para no caer en riesgos innecesarios y poder continuar adecuadamente retomando la  actividad habitual. Si se hace en forma brusca con altas intensidades y duraciones prolongadas, puede ocasionar lesiones deportivas (especialmente
    musculares y tendinosas) o problemas cardiovasculares que pueden ser graves.
     
  • La epidemiología lesional muestra aumentos entre un 50% y un 100% si no se respetan. las fases de preparación física previo al inicio de las competiciones.
Aspectos psicofísicos.

Cuando una realidad penosa y global interrumpe el ritmo de nuestras actividades cotidianas, nos vemos obligados a reordenar nuestras ideas, nuestras rutinas y también nuestras emociones. A eso se suma el aislamiento de nuestros vínculos afectivos generando una  conmoción psíquica de modo perturbador. Así como también según su situación socioeconómica, se instala un cuadro de  angustia frente a la incertidumbre del porvenir, de frustración sostenida.

Fuimos insistentes en difundir durante el ASPO el modelo de la práctica de actividad física como un recurso indispensable para mantener parámetros saludables en un estado emocional traumático y paralizante. Y entendemos que si  no se tenía el hábito de la  práctica de actividad física, hoy más que  nunca, es fundamental implementarlo en cada una de las personas que intenten restablecer su vida a un modelo lo más equilibrado posible. 

Al mismo tiempo, como debemos salir de la certeza del aislamiento, surge el  temor a  exponernos nuevamente al contagio, ya sea por no cuidar el modo de volver a practicar deporte o por no animarse a salir, donde podemos iniciar una etapa de angustia  y letargo con bajo vigor psíquico, por lo que , sin ganas de hacer nada bueno ni malo, decidimos hacer “nada”.

Los riesgos de no pautar recomendaciones y seguimiento cuidando a las  personas para que vuelvan o reprogramen  actividad física serían los siguientes: 

1Lesiones osteoarticulares a partir de stress o trastornos del ánimo.

a) Falta de calentamiento previo

b) Exageración en las carga sin programar aumento paulatino

c) No respetar el tiempo de descanso

d) No cuidar la hidratación.

  2- Riesgo de desencadenar Enfermedades Crónicas no Transmisiblesa partir de trastornos emocionales

Están bien fundamentadas científicamentelas consecuencias de enfermedades crónicas causadas por estos trastornos, su relación con el aparato inmunitario,perpetuando un estado mórbido que se acompaña con trastorno del estado de ánimo.

  3- Cuadros psicopatológicos propiamente dichos post-pandemia

a) Depresión por duelo de pérdida de un ser querido.

b) Depresión por dificultades económicas, pérdida de empleo

c) Cuadros de angustia y agitación por incapacidad para adaptarse a nuevas situaciones, en el trabajo y en las actividades sociales.

d) Irritabilidad con poca tolerancia a la frustración

Según la profundidad del estado de inhibición general es probable que deba consultar a un profesional de la salud mental y en esos casos sería sencillo detectar el problema.

Entendemos muy valioso prevenir los estados más solapados que a simple vista conviven con estas dificultades sin expresar morbilidad explícita pero que en bajos niveles padecen algunos trastornos leves que con el tiempo afectan profundamente el nivel del estado de ánimo. Cuadros leves de displacer, sujetos insatisfechos con su realidad que siguen su vida acompañados de un malestar y hastío.

Detectarse en los primeros momentos evita la cronificación del cuadro. Es frecuente que trastornos emocionales sean traducidos en contracturas musculares al inicio, y luego desarrollen enfermedades predisponentes ya sean lesiones osteomusculares, enfermedades metabólicas o cuadros mórbidos de predisposición previa.

Todo cuadro emocional, grave o leve, patológico o apropiado a su situación vital,alivia su nivel de padecimiento cuando se prescribe actividad física con una planificación apropiada. La neurobiología nos asegura que la práctica apropiada de actividad física mejorará del estado de ánimo, así como disminuye el riesgo de posteriores enfermedades que deteriorarían su nivel psicofísico y por lo tanto,su siguiente proyecto de vida.

Evaluaciones en el regreso a la práctica deportiva en tiempos de pandemia de COVID-19

La pandemia de COVID-19 y las medidas restrictivas adoptadas a nivel mundial como objetivo para reducir la transmisión viral, han llevado a una disrupción en las organizaciones deportivas en todos sus niveles.

El cuadro clínico de una infección por SARS-CoV2 es altamente variable y transcurre con una alta proporción de personas asintomáticas u oligosintomáticas (síntomas leves) ,hasta manifestaciones orgánicas producto de una reacción inflamatoria generalizada que no afecta sólo a los pulmones, como lo más frecuentemente comprometido, sino también al sistema cardiovascular, nervioso central - periférico, hígado y riñones. Teniendo en cuenta todos estos aspectos, debemos ser prudentes en el regreso a las actividades recreativas/deportivas sabiendo que muchos han sido afectados por la enfermedad.

El alto grado de transmisibilidad del virus de persona a persona, obliga a reforzar las medidas de higiene, distanciamiento social y el conocimiento de la situación epidemiológica que será motivo de análisis en otro apartado.

El Examen Médico Preparticipativo (EMP) tiene como objetivo:

 1. Detectar enfermedades que pongan en riesgo la salud del deportista durante su participación.

 2. Atendiendo la situación actual, valorar clínicamente cuadros compatibles con COVID-19 con su posible repercusión orgánica.

 3. Determinar patologías que favorezcan la aparición de lesiones deportivas.

 4. Cumplimentar requisitos legales a través del Certificado Médico para considerar si una persona se encuentra en condiciones de realizar la actividad o reiniciarla en el contexto de una pandemia.

 

Procedimientos indispensables del EMP

 • Historia Clínica personal y familiar

 • Examen Físico

 • Electrocardiograma de 12 derivaciones (ECG)

 • Estudios optativos:  

  • Análisis de Laboratorio
  • RadiografíasEstudios Cardiovasculares no invasivos:
  • Prueba Ergométrica Graduada (PEG) con o sin medición directa de Consumo de Oxígeno u oximetría de pulso
  • Ecocardiograma Doppler (ECO2D)
  • Estudio Holter de 24 horasExamen Funcional Respiratorio (EFR)

Otros estudios de acuerdo a las consideraciones clínicas y/o ECG del EMP.

Sin descuidar los aspectos clínicos limitantes para la práctica recreativa/deportiva de la población adulta por comorbilidades (factores de riesgo cardiovascular) y/o enfermedades preexistentes a la pandemia por SARS-CoV-2, debemos identificar grupos de riesgo en estas circunstancias.

Los datos brindados por el EMP son de indudable valor para una adecuada clasificación con respecto a la COVID-19.

Historia Clínica y Examen Físico

Historia Clínica

 • Fiebre
 • 
Tos seca
 • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
 • Cansancio
 • Cefaleas
 • Dolor de garganta
 • Pérdida del sentido del olfato y/o gusto
 • Dolor de pecho
 • 
Diarrea y/o vomitos
 • 
Conjuntivitis
 • Erupciones cutáneas

    Examen Físico

     • Ascultación cardíaca, pulso y status vascular
     • Auscultación y percusión pulmonar
     • Frecuencia cardíaca (FC) y control de presión arterial (PA)
     • Examen abdominal y neurológico
     • Control de temperatura
     • Saturación periférica de oxígeno (SatO2)

    ECG de 12 derivaciones 

     • Ondas Q patológicas
     • Cambios en el ST
     • Inversión difusa de ondas T donde pudiera involucrar un proceso inflamatorio por miocarditis con cambios dinámicos en COVID-19
     • Arritmias
     • Modificaciones en el PR o QT por terapéutica empleada

    Laboratorio

     • Hemograma con recuento de glóbulos blancos en particular
     • 
    Proteína C reactiva (PCR)
     • Transaminasas, LDH
     • CPK
     • Creatinina
     • Análisis de orina
     • Expandido de acuerdo a la severidad: ferritina, Troponina I o T, proBNP, Dímero D, ILK-6, procalcitonina

    Grupos identificados en relación al regreso a la práctica deportiva

    A. Personas sin signos ni síntomas y que nunca han sido testeados para SARS-CoV-2.

    B. Personas con test positivo, asintomáticas, en aislamiento hogareño con seguimiento médico por teléfono o videollamada.

    C. Personas con COVID-19 y sintomatología leve, que sólo necesitaron permanecer en cuarentena durante 14 días.

    D. Personas con síntomas moderados que requirieron tratamiento intrahospitalario por riesgo aumentado

    E. Personas con síntomas severos, con tratamiento hospitalario incluyendo internación en cuidados intensivos sin asistencia respiratoria mecánica (ARM).

    F. Personas con síntomas severos que requirieron ARM

     

     Recomendaciones generales por grupo (ver diagrama de evaluaciones Fig. 1)

    A. PEG es probable que sea necesaria para algunos deportes debido al desentrenamiento por el aislamiento preventivo, social y obligatorio, con las adecuadas medidas de protección e higiene.

    B. Retorno luego de 14 días de cuarentena. HCl, E. físico, ECG.  Estudios alternativos: EFR,  PEG,  ECO2 D si es necesario.

    C. Retorno luego de 14 días de cuarentena más otras 2 semanas por distanciamiento social estricto. HCl., E. físico, ECG, marcadores inflamatorios. Estudios adicionales:  EFR,  PEG (preferentemente ergoespirometría o alternativamente con oximetría de pulso), ECO2D si los signos y síntomas han comprometido la función respiratoria y cardíaca.

    D. Similar al grupo anterior incluyendo como estudios mandatorios la PEG(preferentemente ergoespirometría), análisis de laboratorio con marcadores inflamatorios y/o Rx. de Tórax dependiendo de los hallazgos intrahospitalarios. Se plantea TAC de Tórax en casos más severos. Regreso a la actividad deportiva variará de 2 a 6 meses dependiendo de la severidad de su cuadro.

    E y F. Rehabilitación es lo recomendado, con exámenes completos cardiovasculares y severos y RMN del corazón de acuerdo a la consideración de los especialistas tratantes, antes del alta hospitalaria. El compromiso multiorgánico severo como neumonía, miocarditis y/o manifestaciones neurológicas, obliga a un plan individualizado.

    Conclusiones

    • El reinicio para la práctica recreativa/deportiva se basa en un estudio caso por caso que debería considerar las condiciones clínicas individuales, situaciones preexistentes, tipo de deporte y riesgo de infección de otro/as deportistas.
       
    • El Médico especialista en Medicina del Deporte es el profesional más idóneo para considerar cuando se puede reiniciar la actividad y si es necesaria la consulta con otros especialistas.
       
    • Numerosos trabajos muestran los beneficios de la actividad física moderada en la función inmunológica por lo que sería aconsejable no comenzar con trabajos de elevada intensidad.
       
    • Todas las decisiones deberán estar sujetas a la situación epidemiológica establecida por las Autoridades Nacionales, Provinciales y Municipales, además de las condiciones sanitarias donde realizarán la práctica deportiva.

    Figura 1: Diagrama de recomendaciones para la evaluación médica preparticipativa

    Recomendaciones para el regreso a la práctica deportiva 
    • El reinicio de actividades dependerá de los datos epidemiológicos que demuestren una persistente reducción en la transmisión viral, la capacidad del Sistema de Salud y las mediciones propias de riesgo de las diferentes Instituciones, Clubes, Gimnasios, en función de sus capacidades para adoptar todas las medidas de higiene, distanciamiento social, instalaciones adecuadas para  minimizar el riesgo de transmisión comunitaria y siguiendo el protocolo correspondiente a cada caso, que estará sujeto a la aprobación del Ministerio de Salud de la Nación y las autoridades de áreas de Salud en cada  Jurisdicción .
       
    • La preparación para la reanudación incluye la educación de los deportistas y demás integrantes vinculados a la actividad, el  personal de la institución de desarrollo de la actividad, la evaluación del entorno deportivo y el acuerdo sobre la programación del entrenamiento para adaptarse a las actividades sociales.
       
    • Las recomendaciones sugeridas  en este documento se aplican igualmente al deporte de alto y mediano rendimiento de nivel profesional o amateur  y al deporte competitivo y/o recreacional con las características acordes a cada situación y  serán aplicables mientras se encuentre vigente la norma, debiendo considerarse a las que en el futuro las reemplacen.
       
    • El marco  para establecer cómo será  la reintroducción de la actividad deportiva ocurrirá de manera cautelosa, progresiva y metódica, para optimizar la seguridad de los deportistas  y la comunidad. Establecer cuándo será  el momento de la reanudación de la actividad deportiva dependerá de  las autoridades nacionales. La prioridad en todo momento debe ser preservar la salud poblacional, minimizando el riesgo de transmisión comunitaria.

     

    Fases de progresión del regreso a  la actividad

    La reanudación de la actividad deportiva y recreativa de la comunidad debe realizarse de manera escalonada dividida en al menos tres fases, con una fase inicial de actividades individual, seguida de trabajo en  grupos pequeños (<10) sin contacto, y una  fase posterior de actividades de grupos grandes (> 10) para luego pasar a la fase de contacto completo y la competencia en el deporte.

    El momento de la progresión entre las fases  puede estar influenciado y modificado por cualquier evidencia de problemas de transmisión dentro de la comunidad local o grupo deportivo.

    Los deportistas  no deben volver a practicar deportes si en los últimos 14 días han estado enfermos por covid19  o han tenido contacto con un caso conocido o sospechoso de COVID-19.

    Asimismo cualquier persona con síntomas que lo conviertan en caso sospechoso de acuerdo a la definición de las autoridades sanitarias vigente en ese momento, deberá  aislarse de inmediato, excluir COVID-19 y contar con la autorización médica  para regresar al  entrenamiento para limitar al máximo la probabilidad de transmisión  cuando se retorne a los entrenamientos.

     Distanciamiento personal

    La distancia interpersonal debe ser de al menos 2 metros, teniendo en cuenta que  las distancias al trotar, correr o andar  en bicicleta deben ser mayores  que caminando, ya que, a mayor velocidad, se debe mantener mayor distancia de separación dado que las  personas en movimiento y la  velocidad del viento generan una corriente y por tanto  las  partículas de saliva al toser o estornudar pueden esparcirse con mas fuerza y a mayor distancia. Es recomendable mantenerse fuera de dicha corriente y caminar al costado de otra persona y no detrás

    Si dos personas se mueven en la misma dirección y línea la distancia al caminar  debe ser de al menos 4–5 metros, en tanto que para correr o  andar en bicicleta a velocidad lenta  debe ser de 10 metros y a mayor  velocidad no debe ser menor a 20 metros.

    Evitar los espacios concurridos, las aglomeraciones y los tiempos de espera para iniciar la actividad, se aconseja llegar, entrenar y salir del lugar de entrenamiento.

    Limitar  la concurrencia a  clases colectivas o grupales, garantizando un espacio mínimo de 4 metros cuadrados por persona en ambiente interior   y una ocupación de un 30 a 50 % de su capacidad habitual. Es recomendable  el marcado en el suelo con cinta adhesiva o pintura para señalizar  los  circuitos de circulación y distanciamiento , en caso de no existir la misma  , se debería solicitar a los responsables de la institución,  la instrumentación para su instalación.

    Cada actividad tiene procesos específicos que requieren interacciones personales entre deportistas, entrenadores y material deportivo, que deben ser evaluadas para la confección  en los protocolos respectivos que regularán las actividades.  

    Existen diferencias en la posibilidad de cumplir con las recomendaciones de distanciamiento de acuerdo a la frecuencia  de   contacto físico para la práctica habitual de cada disciplina deportiva y también deberá considerarse  si el  ámbito de desarrollo de la misma es en espacio interior o al aire libre.

    Se sugiere analizar las características de cada deporte en particular para adoptar medidas adicionales en cada caso. Solo a manera de ejemplos podemos mencionar la utilización de un carril exclusivo para cada nadador, o la presencia de un solo gimnasta  por  cada aparato a utilizar en un gimnasio, etcétera. 

     Medidas de higiene recomendadas

    Es importante una correcta aplicación de estas medidas tanto a nivel personal de cada deportista, en  los  elementos de uso habitual para la práctica del deporte y en las  instalaciones de las instituciones donde se desarrolla la actividad.

    A) Nivel Personal

     • No concurra a practicar ninguna actividad  física si no siente bien de salud y contacte a su médico.

     • Todo aquel ejercicio físico que pueda realizar en casa, evita realizarlo en otro ámbito.

     • Al salir y al volver  al hogar es fundamental cuidar la limpieza y desinfección de la ropa y los objetos utilizados, así como la propia higiene personal debiendo ducharse el cuerpo en forma completa  con jabón antes y después del entrenamiento.

     • Preparar un kit con todos los elementos que serán necesarios para concurrir a realizar actividad deportiva: alcohol en gel, barbijo, antiparras, toalla, pañuelos descartables, elementos para hidratación y refrigerio entre otros. Procure salir con el material necesario e imprescindible para evitar el apoyo de objetos  en ninguna superficie, reduciendo de este modo el riesgo.

      • Viajar sólo y  siempre que  sea posible, camine, viaje en bicicleta, patín tratando de evitar el transporte público por el riesgo de contagios.

     •  Es obligatorio el uso de barbijo casero .Es importante tener  en cuenta  que no reemplaza a las medidas de distanciamiento social, y que se emplea como medida adicional para reducir la posibilidad de transmisión de COVID-19 hacia los demás.  El barbijo  debe cubrir por completo la nariz, boca y mentón.

     • Al llegar al lugar de práctica limpie sus zapatos al ingreso a la institución y en caso que en  la actividad a desarrollar deba descalzarse, usar siempre calcetines antideslizantes.

     • Limitar el tiempo de permanencia en el lugar de entrenamiento al mínimo posible . Considere : "entrar, entrenar y salir ", llegar al lugar donde se realiza la actividad  con la ropa deportiva desde su casa y minimizar la necesidad de usar vestuarios, habitaciones, baños y duchas .Evite concurrir al comedor y cualquier reunión social que no sea imprescindible.

     • Siempre que sea posible, mantenga una distancia de al menos 1,5 / 2 metros con cualquier otra persona.

     • Lavarse las manos correctamente en forma frecuente , al llegar al lugar de entrenamiento ,  después de manipular  desperdicios , antes y después de  manipular alimentos , luego de haber tocado elementos de entrenamiento o superficies de uso común, después de  manipular dinero, llaves,  luego de ir al baño o  toser, estornudar o limpiarse la nariz. . Tenga en cuenta además que el  uso de guantes no reemplaza el lavado de manos.

     • Evitar tocarse la boca, ojos y nariz  luego de haberse lavado correctamente las manos y hasta volver a lavárselas nuevamente

     • Evitar los contactos personales, saludos con las manos, besos, abrazos. En caso de toser , que sea en  el pliegue del codo

     • Evite tocar cualquier superficie de contacto frecuente como picaportes de puertas,  muebles, pasamanos, suelos, teléfonos, etcétera.

     • En el  desplazamiento activo dentro de una  instalación deportiva evite  los ascensores y utilice las escaleras.

     • No comparta  elementos y equipos de ejercicio en la medida que ello sea posible , tampoco botellas de bebidas, toallas o instalaciones comunes.  Limpiar y desinfectar las superficies y los objetos que más se utilizan frecuentemente.

     • Evite expectorar secreciones nasales y respiratorias en espacios públicos al realizar actividad física. Si necesita expulsarlas, use un pañuelo o una bolsa, para posteriormente tirarlo a la basura.

     • Si la actividad física requiere el uso de barbijo se deberá considerar  que éste es un factor que modifica la condición del entrenamiento, ya que el uso de cualquier tipo de máscara protectora afecta al flujo de aire.

     • Si un deportista   empieza  a presentar  síntomas compatibles con la enfermedad cuando realiza la actividad, debe contactarse  de inmediato con el personal de salud responsable y abandonar la actividad hasta que su situación médica sea valorada.

     B) De los elementos de entrenamiento

     • Evitar compartirlos y en caso  de existir alternancia en el uso de equipos y/o elementos (pelotas,  cuerdas, mancuernas, pesas, colchonetas, remos, escudos, cabezales, barras, indumentaria ), limpiar y desinfectar frecuentemente los que se compartan, no tocarse el rostro luego de tocar un elemento de juego hasta  tanto pueda lavarse las manos en cuanto sea posible.

     • Desechar los materiales de protección descartables utilizados durante las actividades (mascarillas, barbijos, guantes, entre otros). En caso que sean reutilizables, proceder a su correcto lavado con agua y jabón y/o desinfección de acuerdo con las recomendaciones del Ministerio de Salud.

     • Si los elementos quedan en la institución se debe asegurar la sanitización correcta de los mismos para su reutilización.

    C) De las instalaciones :

     • Las instalaciones de desarrollo del entrenamiento y competencia deportiva  se pueden usar solo si se ha realizado una evaluación estructurada de riesgos y bajo el cumplimiento de un protocolo aprobado por la autoridad correspondiente para reducir la posibilidad de contagio y transmisión de COVID-19.

    Se sugiere a cada institución la conformación de un grupo de trabajo  conformado por todas las partes involucradas, que establezcan y monitoricen el protocolo a seguir, así como también los responsables de garantizar el cumplimiento del mismo.

     • Se deberá minimizar el uso de las instalaciones comunes, (por ejemplo, gimnasio, cancha) con números limitados de participantes, en principio individual, luego no más de 10 atletas / personal en total , para finalmente pasar a prácticas con más de 10 personas.

     • Planificar la agenda de actividades en forma articulada con todas las disciplinas que se practican en la institución  a fin de evitar aglomeraciones en las distintas áreas de las instalaciones para  garantizar el mantenimiento de  la distancia interpersonal de seguridad  de dos metros.

     • El registro de ingreso  con huella dactilar o tarjeta será sustituido por cualquier otro sistema de control que garantice las medidas higiénicas adecuadas para la protección de la salud de las personas.

     • Solicite información respecto a la existencia de  protocolos de limpieza y sanitización adecuados  para higiene personal, equipos e instalaciones en el lugar de práctica.

     • Es importante la señalización que incluya información respecto a los puestos de sanitización y la demarcación de los espacios para mantener el distanciamiento interpersonal.

     • Las medidas de distancia previstas deberán cumplirse tanto en los lugares de entrenamiento, vestuarios, y baños, así como en cualquier otra zona de uso común.

     • Se asegurará que todos los deportistas tengan permanentemente a su disposición en el lugar de práctica  agua y jabón, alcohol en gel o desinfectantes  autorizados para la limpieza de manos  en la entrada y salida de lugares,  como antes , durante y luego del entrenamiento.

     • Cuando no pueda garantizarse la distancia de seguridad interpersonal de aproximadamente dos metros, se asegurará que dispongan de equipos de protección adecuados al nivel de riesgo para el uso del personal idóneo y debidamente capacitado para su uso.

     • En las tareas de limpieza se prestará especial atención a las zonas de uso común y a las superficies de contacto más frecuentes como picaportes de puertas, mesas, muebles, pasamanos, suelos, teléfonos, perchas, y otros elementos de similares características. Si se utilizan camas de masaje, proceder  a su  limpieza después de la atención de cada deportista, usando toallas y sábanas de exclusivo uso personal.

     • Se utilizarán desinfectantes  que se encuentran en el mercado y que han sido autorizados.

     • En todos los ámbitos de uso compartido se realizará la limpieza y desinfección del lugar después de cada uso, con especial atención en la frecuencia de limpieza en superficies de alto contacto (recepción, mostradores, material de entrenamiento, máquinas.

     • Asegurar un periodo sin actividad entre sesiones de clases colectivas para proceder a la limpieza y desinfección de las salas después de cada sesión  y  garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios.

     • Tras cada limpieza, los materiales empleados y los equipos de protección utilizados se desecharán de forma segura, procediéndose posteriormente al lavado de manos.

     • Se deben realizar tareas de ventilación periódica en las instalaciones para permitir la renovación del aire, teniendo en cuenta la mayor posibilidad de contaminación por secreciones respiratorias , alta temperatura y humedad en ambiente cerrado respetando el factor de ocupación a 4 metros cuadrados y un tiempo de exposición menor a 15 minutos y debiéndose cumplir además la  sanitización y ventilación  luego de cada turno de entrenamiento y, como mínimo, de forma diaria y durante el tiempo necesario .

     • En los  establecimientos que haya ascensor o montacargas, cuando sea necesario utilizarlos, la ocupación máxima de los mismos será de una persona, salvo que sea posible garantizar la separación de dos metros entre ellas, o en aquellos casos de personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso también se permitirá la utilización por su acompañante.

     • Cuando sea imprescindible  el uso de  aseos, vestuarios, probadores o similares , su ocupación máxima será de una persona con un espacio  de  cuatro metros cuadrados, salvo en aquellas  personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso también se permitirá la utilización por su acompañante.

     • Para aseos de más de cuatro metros cuadrados que cuenten con más de una cabina, la ocupación máxima será del cincuenta por ciento del número de cabinas  que tenga el lugar ,  manteniendo durante su uso una distancia de seguridad de 2 metros. Deberá reforzarse la limpieza y desinfección de los referidos aseos garantizando siempre el estado de salubridad e higiene de los mismos.

     • Se deberá disponer de cestos para descartar  pañuelos y cualquier otro material desechable. Dichos recipientes  deberán ser limpiados de forma frecuente, y al menos una vez al día. En caso de disponer de cestos de residuos, mantenerlos limpios y cerrados con una tapa de accionamiento no manual.

    Recomendaciones para personas con discapacidad que  regresan a la práctica deportiva

    Los deportistas con discapacidad requieren consideración y evaluación individualizada para el regreso progresivo a la actividad.  Algunos de ellos  tendrán condiciones médicas que requerirán planificación detallada y consulta con su equipo médico de tratamiento regular antes de regresar al entrenamiento / competencia formal, o para decidir la progresión de las fases de regreso

    El impacto de esta enfermedad podría ser mayor en ciertos grupos de la población, como es el caso de las personas con discapacidad, que  pueden correr un riesgo mayor de contraer COVID-19 debido a factores como los siguientes:

    Dificultad  para cumplir con  algunas medidas básicas de higiene, como el lavado de las manos (por ejemplo, si los lavabos o lavamanos son físicamente inaccesibles o una persona tiene dificultades físicas para frotarse bien las manos)

    Dificultades para mantener el distanciamiento social debido al apoyo adicional que necesitan para trasladarse y desarrollar su entrenamiento.

    La necesidad de tocar objetos para obtener información del entorno o para apoyarse físicamente.

    Obstáculos para acceder a la información de las autoridades sanitarias.

    La COVID-19 exacerba los problemas de salud existentes, en particular los relacionados con la función respiratoria o la función del sistema inmunitario, o con cardiopatías o diabetes.

    Respecto a las medidas de protección básicas, en caso de dificultades para instrumentarlas,   pida ayuda a sus familiares, amigos y cuidadores a fin de buscar adaptaciones.

    Si depende de cuidadores, al salir de su domicilio, debería hacerlo preferentemente con alguien con quien conviva en el aislamiento social preventivo para minimizar los riesgos de exposición al COVID19.

    Tenga en cuenta para ello que  quizás usted podría necesitar ayuda de otros para algún desplazamiento y ello puede generar que no pueda  cumplir con el distanciamiento  de 2 metros aconsejable para disminuir el riesgo de transmisión del virus. Evite en lo posible los ambientes con muchas personas y reduzca al mínimo el contacto físico con otros.

    Si usa dispositivos de ayuda, como silla de ruedas, bastón, andador, tabla de transferencia, bastón blanco o cualquier otro elemento  que se toque a menudo y se use en espacios públicos, asegúrese de que se los desinfecte con frecuencia.

    Por ejemplo tenga en cuenta que si se desplaza en silla de ruedas estas están en contacto permanente con el piso y si el mismo no tiene la higiene adecuada podría ser un factor contaminante. El equipamiento   (por ejemplo, sillas de ruedas, prótesis, elementos de juego, etc.) requerirá una limpieza regular de acuerdo a las recomendaciones generales.

    Se sugiere en caso de interactuar con deportistas  con discapacidad auditiva facilitar la comunicación utilizando barbijos o pantallas transparentes.

    Utilice  en caso de existir, los horarios especiales que se ofrezcan a las personas con discapacidad.

    Recomendamos consultar las Consideraciones relativas a la discapacidad durante el brote de Covid-19 de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) https://www.paho.org/es/node/69789

    Valoración de la magnitud del riesgo de transmision de COVID-19

    Son múltiples los factores que pueden determinar la magnitud del riesgo de exposición a la infección por COVID 19. (Ver Figura 2).

    Entre ellos podemos mencionar al ámbito de desarrollo de la actividad, dado que los ambientes cerrados tendrán mayor riesgo en relación a la práctica al aire libre.

    La cantidad de personas , el distanciamiento entre ellas, la posibilidad de contacto en su forma habitual de práctica , el tiempo de exposición, los elementos que se comparten durante la actividad ( pelotas, cascos, barras, paleta ,raqueta, mancuernas), la aplicación correcta de  medidas de higiene y sanitización de personas, elementos deportivos e instalaciones deportivas y una conducta responsable y adecuada tanto a nivel personal como de la institución deportiva serán factores que incidirán en forma directa en el riesgo de exposición y transmisión del COVID 19.

    Figura 2

    Biblioweb. 

    • https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=96927&pagina=2.
    • https://www.google.com/search?q=actividad+fisica&sxsrf=ALeKk03vg9qCotdAkMFMpSO3XqqKwmhHxA:1620741384969&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=2ahUKEwiR75eU5MHwAhXUTDABHddrCWgQ_AUoAXoECAEQAw&biw=1600&bih=757

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